Más allá de las vicisitudes que impone la coyuntura económica en el país, la carne de cerdo ha sido la de mayor crecimiento relativo en el consumo en los últimos 10 años. Según datos oficiales, demanda doméstica creció de 10,65 kilos por habitante al año en 2014 a 17,13 kilos por persona en 2024, lo que refleja un incremento del 60%.
A partir de esa realidad, y con proyecciones que indican que la tendencia podría continuar, los integrantes de la cadena porcina apuestan a acompañar esa expansión.
Inaugurado en 2012 en Colonia Caroya, el frigorífico Qualitá –el más nuevo dedicado con exclusividad a la faena de cerdo en la provincia– está llevando a cabo dos proyectos de inversión que van en esa dirección.
Con el objetivo de optimizar el uso de los subproductos de la faena y darle valor agregado, el establecimiento pondrá en marcha en los próximos meses una planta de rendering que permitirá producir harina de carne y hueso.
Ignacio Malvasio, presidente de Qualitá, fundamentó la inversión en la necesidad de encontrar una solución al cuello de botella generado por la disposición de las vísceras no comestibles, que actualmente deben enviarse diariamente a una planta externa.
Subproductos, con valor agregado
Con una generación diaria de aproximadamente 10 mil kilos de subproductos (5 mil kilos de tripas no comestible y 5 mil kilos de carne, hueso y grasa), la planta permitirá agregar valor a estos desechos.
“El proceso permite generar sebo y proteína animal, como alimento, que podrán ser comercializados o utilizados en nuestras propias granjas de producción”, comentó Malvasio.
La harina de carne y hueso tiene diversos usos, desde la alimentación animal hasta fertilizante e insumo para la elaboración de jabones y de lubricantes. La nueva planta prevé llevar a cabo en junio la primera producción de harina de carne.
Con el foco puesto en el corazón del negocio, el frigorífico tiene previsto iniciar este año un proyecto de ampliación de su planta de faena. El objetivo principal es duplicar la capacidad actual, y llevar el ritmo de actividad mensual de 14 mil animales mensuales a alrededor de 32 mil mensuales.
En el último año, y según las estadísticas de la Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne de Córdoba (Afic), Qualitá faenó 156 mil cabezas de cerdo, desempeño que la ubicó en segundo lugar por detrás de Piamontesa, la empresa ubicada en Brickmann, que alcanzó una faena de 185 mil cabezas.
Según adelantó el titular del frigorífico, la expansión se logrará mediante la automatización de varios procesos y la incorporación de maquinaria principalmente importada.
La ampliación permitirá sumar 25 personas a la plantilla de la línea de faena, donde en la actualidad trabajan 50 personas.

Malvasio estima que la ampliación de la faena (ciclo uno) tomará entre 12 y 18 meses, con lo que se proyecta alcanzar la nueva capacidad para fines de 2026.
La inversión convertiría al frigorífico ubicado en el departamento Colón en el de mayor faena porcina de la provincia.
A partir de un plantel de alrededor de cinco mil madres, distribuidas entre las dos familias propietarias del frigorífico, el establecimiento se abastece en casi un 90% de animales provenientes de granjas propias. Este nivel de integración vertical asegura un suministro constante para la producción, más allá de los servicios de faena que presta la planta a terceros.
El consumo, con tendencia a seguir creciendo
Malvasio es optimista respecto al comportamiento que a futuro tendrá el consumo doméstico de carne de cerdo. “Hoy estamos en 17 kilos per capita, pero si lo comparamos con países vecinos como Brasil, Uruguay y Chile, donde las cifras son significativamente mayores, hay un potencial de crecimiento a mediano y largo plazo”, fundamenta.
Además de la provisión de reses, el canal comercial del frigorífico incluye el abastecimiento de cortes realizados en su ciclo dos a dos segmentos de clientes: el consumo directo a través de supermercados, donde llega con cortes frescos como pecho, carré, bondiola, churrasco y solomillo; y por otro lado, provee pulpa para la industria de chacinados. Además, cuenta con un local comercial, próximo a la planta, donde comercializa cortes frescos directamente al público. Actualmente, la producción del ciclo dos ronda las 650 toneladas.
En los planes a futuro del establecimiento, donde trabajan en total 150 personas, están la creación de un ciclo tres que incluya el desposte, el envasado y la comercialización de productos con marca propia en supermercados.
La exportación es otro nicho comercial en el cual el frigorífico ha participado y en el cual el objetivo es realizar las inversiones necesarias para mantener las habilitaciones sanitarias con países compradores.
La presencia de carne porcina nacional, no obstante, en las góndolas del mundo es escasa todavía. Salvo en 2020, cuando luego de la crisis por la peste porcina en China demandó de ese mercado algunas operaciones puntuales desde Argentina, el negocio de vender al exterior cortes de mayor valor no tuvo continuidad.
Mientras busca competitividad, la realidad muestra que la industria porcina argentina históricamente es más importadora que exportadora.
Por el momento, y a la espera de un cambio en las condiciones, Qualitá exporta subproductos como cabezas, patas y estómagos a mercados asiáticos (Hong Kong) y africanos (Angola, entre otros).