El transporte público de Córdoba atraviesa una crisis estructural debido a la falta de control municipal sobre las empresas concesionarias, según denunció la concejal Elisa Caffaratti, presidenta del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR). En una crítica directa al gobierno local, la edil detalló cómo la reducción progresiva de unidades en circulación fue llevando al sistema al borde del colapso, afectando a miles de cordobeses que dependen del servicio a diario del transporte urbano de pasajeros.
El incumplimiento de la ordenanza
La Ordenanza 12.146, que regula la concesión del transporte urbano, establecía desde hace once años que la empresa Grupo FAM (El Quebrachal) debía operar con una flota de 322 colectivos distribuidos en cuatro corredores.
Los datos expuestos por Caffaratti evidenciaron el déficit actual: del total antes mencionado, el corredor 2 requería 129 unidades, el 5 necesitaba 88, el 7 demandaba 85 y los anulares 600/601, 20, en horas pico apenas funcionan 180 colectivos en total. “Esto explica las demoras interminables, los vehículos abarrotados y el caos cotidiano”, sostuvo.
Sin embargo, Caffaratti reveló que la Municipalidad no solo redujo esa exigencia a 298 unidades, sino que terminó aceptando que la empresa funcionara con apenas 220 ómnibus. “Hoy, en horas pico, solo circulan 180 colectivos, lo que hace imposible garantizar un servicio digno”, afirmó.
La falta de unidades deriva en problemas crónicos para los usuarios que en el último mes incrementaron los reclamos por: demoras excesivas, vehículos saturados y malestar generalizado entre los pasajeros. “Los usuarios pagan con su tiempo, su comodidad y su calidad de vida”, señaló la concejal de la UCR, quien remarcó que, mientras la ciudad crece en población y extensión, el transporte recibe menos recursos.
Falta de respuestas y ajuste a la baja
Caffaratti cuestionó la pasividad del Ejecutivo municipal: “En lugar de exigir mejoras, se aceptan recortes que perjudican a los vecinos”. Según su análisis, la administración actual prefirió flexibilizar los requisitos en lugar de garantizar un servicio acorde a las necesidades reales.
“Basta de castigar a los cordobeses con un servicio que no da para más”, indicó Caffaratti. Su exposición denuncia la evidencia no solo el incumplimiento de la empresa concesionaria, sino también la falta de fiscalización por parte del gobierno local, generando dudas sobre si habrá soluciones concretas a corto plazo.
Por lo pronto, el próximo lunes comienza Sí Bus, la nueva empresa prestataria se hará cargo de de las líneas 80 a 85, que conforman el corredor 8, y de las líneas 31, 32, 33, 35 y 36 del corredor 3. Estas líneas conectan el sudeste y el sudoeste de la ciudad con el Centro y con el norte capitalino.