En la previa del Día de los Enamorados, también Día de San Valentín, el foco suele estar puesto en la pareja. Sin embargo, especialistas en desarrollo personal advierten que el punto de partida de cualquier relación saludable no es el otro, sino el autoconocimiento.
Erica Tamagusuku, coach certificada por la Federación Internacional de Coaching (ICF), sostiene que las relaciones son un reflejo del mundo interior. Según explica, trabajar la autoestima, el diálogo interno y los límites personales permite pasar de la dependencia emocional a una conexión genuina.
“Nadie puede dar lo que no sabe que tiene, ni pedir lo que no sabe que necesita”, resume.
El diálogo interno y la autoestima en la pareja
La primera pregunta que propone la especialista es directa: ¿Te tratás con la misma compasión que le darías a alguien que amás?
De acuerdo con Tamagusuku, la forma en que una persona se habla a sí misma impacta en sus vínculos. Una narrativa interna basada en la crítica constante puede derivar en inseguridad, celos o necesidad permanente de validación externa.
Transformar el “no soy suficiente” en una postura de autoaceptación permite que la relación deje de ser una prueba de valor personal y se convierta en un espacio de intercambio equilibrado.
El autoconocimiento, en este sentido, es clave para fortalecer la autoestima y evitar dinámicas de dependencia emocional.
Límites claros para relaciones más sanas
La segunda pregunta apunta a los límites: ¿Qué estás tolerando en tus relaciones que va en contra de lo que realmente valorás?
La especialista compara los límites con las orillas de un río: no detienen el flujo, pero le dan dirección. Comunicar con claridad lo que es importante no implica rechazo, sino cuidado del vínculo.
Sin autoconocimiento, los límites se vuelven difusos y la persona puede perderse en el otro o aceptar situaciones que afectan su bienestar emocional.
Para la coach, establecer límites es un acto de amor propio que protege la salud y la estabilidad de la relación.
Autocuidado y bienestar emocional
La tercera pregunta se vincula con el autocuidado: ¿Cuándo fue la última vez que te priorizaste sin culpa?
Descuidar el bienestar físico o emocional puede llevar a buscar en la pareja la compensación de carencias propias. En cambio, identificar qué actividades recargan energía y cuáles la drenan permite asumir responsabilidad sobre la propia felicidad.
“Cuidarte conscientemente te permite estar presente y disponible desde la plenitud, no desde la necesidad”, plantea.




























