Mantenerse dentro de un índice de masa corporal considerado saludable no significa necesariamente que se esté a salvo de problemas cardiovasculares.
Los expertos advierten que el colesterol elevado puede presentarse también en personas jóvenes, delgadas y con hábitos saludables.
La principal explicación está en la genética. En casos de hipercolesterolemia familiar, el organismo produce más colesterol de lo necesario, independientemente de la dieta o del peso corporal.
LDL y HDL: la diferencia clave
Manuel Martínez Sellés, catedrático de Medicina de la Universidad Europea, remarca la importancia de diferenciar entre tipos de colesterol.
- Colesterol LDL (malo): se acumula en las arterias y aumenta el riesgo cardiovascular.
- Colesterol HDL (bueno): actúa como protector, ayudando a eliminar el exceso de grasas en la sangre.
Además, el riesgo debe evaluarse de forma integral, teniendo en cuenta factores como hipertensión, diabetes, tabaquismo, edad avanzada o antecedentes familiares.
Dieta y ejercicio: aliados fundamentales
Aunque la genética juega un papel central, la alimentación sigue siendo determinante. Una dieta basada en el patrón mediterráneo (rica en frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva) ayuda a reducir el colesterol LDL y a mejorar los niveles de HDL.
En cambio, una alimentación cargada de ultraprocesados y grasas saturadas puede empeorar el perfil lipídico, incluso en personas delgadas.
El ejercicio físico regular también es clave ya que mejora el perfil de colesterol en todos los pacientes, sin importar el peso corporal.
Cuándo hacerse un análisis de colesterol
El cardiólogo subraya que no existe una regla única. Si no hay antecedentes familiares ni factores de riesgo, no es imprescindible realizar controles periódicos en personas jóvenes y delgadas.
Pero si existen factores de riesgo, genéticos o adquiridos, conviene hacer un seguimiento médico personalizado.
El especialista también aclara que el abordaje debe ser individualizado. En algunos casos bastará con una dieta saludable y ejercicio, mientras que en otros será necesario un tratamiento farmacológico.
De todos modos, advierte que no hay que confiarse por estar delgado. “El colesterol alto puede afectar a cualquiera”.
Estas son las causas
Las causas de que aumente el colesterol en personas aparentemente sanas son diversas y van mucho más allá del Índice de Masa Corporal (IMC).
- El sedentarismo prolongado: eleva colesterol e IMC incluso con algo de ejercicio ocasional.
- Las dietas ultraprocesadas: ricas en grasas saturadas y azúcares, que afectan negativamente al perfil lipídico.
- La predisposición genética: puede influir aunque no haya hipercolesterolemia familiar.
- La alteración del microbioma intestinal: puede impactar el metabolismo lipídico y favorecer la inflamación crónica.