En el marco de un juicio abreviado, la Cámara del Crimen de Río Tercero condenó a una pena de tres años en forma de ejecución condicional (sin perder la libertad) a Miguel Gastón (38), por una causa de incendio que se registró el año pasado en Villa Yacanto, del departamento Calamuchita.
En la audiencia que se desarrolló este martes, el acusado reconoció los hechos.
La causa fue investigada por el fiscal Alejandro Carballo, de los tribunales de Río Tercero, quien la elevó a juicio. El hecho ocurrió el 24 de septiembre pasado, en medio de una sucesión de graves incendfios en la provibncia y de uno muy importante en otro sector de la misma Villa Yacanto.
Gastón estuvo detenido por este hecho. El ahora condenado tiene domicilio en la zona rural de La Carbonada, de esta provincia.
A Gastón, de oficio albañil, se lo ubicó -según la causa- en la banquina de la ruta S-228, a unos 1.500 metros del acceso a Villa Yacanto. Se encontraba a la vera de la ruta quemando una mochila. Los pastizales tomaron fuego de inmediato.
Entre las pruebas consta que ocasionales automovilistas que pasaban por el lugar en ese momento no dudaron en bajarse de sus rodados y reducirlo hasta que finalmente llegaron efectivos de la Policía y Bomberos. El foco fue rápidamente contenido.
El expediente contiene numerosos testimonios. Uno de ellos manifiesta que el sospechado “sostenía en el suelo una mochila que se prendía fuego, que era de color gris y verde, en una zona de pastos secos”.
En este suceso, según el expediente, sólo se quemó una parte menor de un campo y era una zona en la que no había animales.
Otro testigo declaró que el sospechado estaba de cuclillas frente a la mochila y salió caminando tranquilo mientras algo supuestamente se quemaba.
“¿Qué hacés, estás loco?. ¡Con todo el riesgo de incendio que hay en todos lados!. ¿Cómo se te ocurre prender fuego?”, le preguntó un testigo, según indica el expediente. Allí el imputado le contestó que alguien, cuyo nombre no recuerda, le había pedido -según la investigación de Carballo- que lleve basura junto a la mochila y la prendiera fuego.
Un testigo sostuvo que al imputado se lo notaba algo perdido y con la mirada desorientada, por lo que en principio se pensó que podría estar bajo los efectos del alcohol o de otras sustancias. Pero no se pudo constatar en el momento esa situación.
En el mismo mes de 2024 hubo un megaincendio en otra área de Villa Yacanto, sobre el paraje El Durazno, que quemó más de 10 mil hectáreas, con severos daños. La causa judicial que investiga ese hecho sigue abierta, con una persona imputada por una presunta negligencia.