El gluten es una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, y puede provocar reacciones adversas en personas con enfermedad celíaca o con sensibilidad al gluten.
En esos casos, su consumo genera una respuesta inmunológica que daña la mucosa del intestino delgado e impide la correcta absorción de nutrientes esenciales.
Debido a que la harina de trigo es un ingrediente central en panadería y repostería, quienes deben evitar el gluten suelen buscar alternativas para cocinar en casa. La buena noticia es que existen distintas harinas naturalmente libres de gluten que pueden elaborarse de manera artesanal, sin aditivos ni procesos industriales.
Por qué elegir harinas sin gluten
Las personas con celiaquía no pueden consumir gluten bajo ninguna circunstancia, ya que el organismo lo identifica como un agente agresor. Esta reacción produce anticuerpos específicos, como anti-transglutaminasa o anti-endomisio, que afectan el sistema digestivo.
Más allá de la celiaquía, algunas personas optan por reducir o eliminar el gluten por recomendación médica o por molestias gastrointestinales recurrentes. En todos los casos es clave evitar la contaminación cruzada y asegurarse de que los ingredientes utilizados no hayan estado en contacto con cereales que contengan gluten.
Harina de almendras: una opción versátil

La harina de almendras es una de las alternativas más utilizadas en recetas dulces.
Para prepararla en casa se colocan las almendras en agua hirviendo para retirar la piel, luego se doran levemente en un sartén durante unos 10 minutos y se procesan hasta obtener un polvo fino.
El paso final es tamizar para lograr una textura más homogénea.
Harina de garbanzos: rica en proteínas
Otra opción libre de gluten es la harina de garbanzos, que se obtiene triturando los granos crudos y secos, sin necesidad de remojarlos ni cocinarlos previamente.
Una vez procesados y tamizados se recomienda hornear la harina durante unos 20 minutos a 100 °C para eliminar la humedad y lograr un sabor más tostado.
Harina de arroz y de avena certificada
La harina de arroz se elabora procesando granos crudos, blancos o integrales, siempre que no hayan tenido contacto con gluten. Su sabor neutro la convierte en una de las más usadas en repostería.
En el caso de la harina de avena es fundamental utilizar hojuelas certificadas sin gluten. Estas se procesan hasta lograr un polvo fino y se tamizan. Es una alternativa frecuente en preparaciones dulces por su sabor característico.
Harina de avellanas y de yuca
Las avellanas procesadas permiten obtener una harina con alto contenido nutricional, aunque su textura puede ser más pastosa. Puede tamizarse para separar el polvo fino o utilizarse tal cual.
La harina de yuca requiere un proceso más elaborado. Se pela y tritura la raíz con agua, se filtra completamente el líquido y se seca el almidón resultante en el horno a baja temperatura. Luego, se procesa nuevamente hasta obtener un polvo fino, apto para panificados y amasijos.
Alimentos que contienen gluten
Además de los cereales tradicionales, el gluten puede encontrarse en productos procesados, debido al uso de derivados del trigo como espesantes o aditivos.
- pastas
- panes
- embutidos
- salsas
- caldos
- rebozados
- cerveza
- salsa de soja
- ciertos dulces






















