El exlegislador misionero Germán Kiczka, acusado de la tenencia y distribución de casi mil archivos de abuso sexual infantil, negó los cargos en su declaración ante el Tribunal Penal 1 de Posadas. Kiczka, quien fue expulsado de su banca el año pasado, se defendió asegurando que nunca estuvo involucrado en actividades relacionadas con el material pedófilo que se le imputa.
Qué dijo el exdiputado en su declaración
El exdiputado, de 44 años, comenzó su intervención afirmando bajo juramento que “jamás en mi vida busqué, investigué, bajé, me interesó y mucho menos compartí material de pornografía infantil ni nada que se le parezca”.
Kiczka sostuvo que durante los allanamientos realizados en su casa, su oficina en la cigarrera donde trabajaba y en la Legislatura, no se encontró ningún indicio de los cargos que se le atribuyen. “En todos los dispositivos (electrónicos) utilizados por mí no hay nada. Y mire que me allanaron: mi casa, mi oficina en la cigarrera, mi oficina en la Legislatura, la casa de mis suegros; y no encontraron nada, así que niego rotundamente todos los cargos que se me imputan”, expresó.
En una puesta en escena cuidadosamente preparada, Kiczka afirmó que las acusaciones en su contra forman parte de una persecución política. En su intervención, no dudó en vincular su situación con su postura en la Cámara de Diputados, donde se mostró como uno de los principales opositores al Gobierno Provincial. “Esto sí es una persecución política, lo fue siempre, desde un principio. El Gobierno sabe que destruyéndome a mí destruye a mi partido y destruye a la única fuerza opositora real de la provincia”, sostuvo el exlegislador.

A lo largo de su declaración, Kiczka también hizo referencia al proceso que llevó a su destitución en agosto del año pasado. Sostuvo que la Cámara de Diputados se apresuró a expulsarlo, a pesar de su disposición a colaborar con la Justicia y su renuncia a los fueros. “Me expulsaron en forma inconstitucional y sin darme la posibilidad de defensa”, aseguró, subrayando su postura de que no se respetaron sus derechos.
Sebastián Kiczka: acusado por la distribución del material de abuso infantil
Por otro lado, su hermano Sebastián Kiczka, quien también está acusado de tener y distribuir material de abuso sexual infantil, fue uno de los primeros en declarar en esta jornada. Sebastián, quien se mostró reacio a responder preguntas, admitió ser el propietario de la notebook en la que se hallaron los archivos comprometidos. A pesar de que la computadora estaba vinculada a la cuenta de Germán, él insistió en que el material era de su autoría. En una carta enviada al juez de Instrucción Miguel Faría, Sebastián expresó sus disculpas hacia su hermano, reconociendo su responsabilidad y pidiendo comprensión.

El abogado defensor de Sebastián, Eduardo Paredes, planteó una defensa que lo presenta como una persona con adicción al contenido pedófilo, sugiriendo que la pena a su hermano sea menor y que se le imponga una medida de seguridad para tratamiento interdisciplinario.
Lo que sigue en el juicio
El juicio, que sigue adelante con una serie de declaraciones testimoniales, tiene previsto continuar este jueves, cuando se espera que declaren policías de Apóstoles y miembros del equipo de Cibercrimen. La sentencia final se conocerá el 16 de abril.
Ambos hermanos Kiczka enfrentan graves acusaciones relacionadas con la posesión y distribución de imágenes de abuso sexual infantil, mientras que Sebastián también es acusado de abuso sexual simple de una adolescente.
