El Centro de Máxima Seguridad (Cemax) anunciado por la Provincia para alojar a los presos más peligrosos no es una cárcel nueva, ni una obra que arranca de cero, sino que es el replanteo de una obra que se había prometido finalizar en 2023, luego se dijo que estaría lista a mediados de 2024 y la última vez se había anticipado que se pensaba terminarla para el segundo semestre de este año.
Como en la leyenda griega conocida como la paradoja de Teseo, que cuenta cómo el barco que lo trajo de Creta junto a otros jóvenes atenienses se conservó reemplazando las tablas estropeadas por otras nuevas y más resistentes hasta reemplazarlo en su totalidad, el proyecto de ampliación carcelaria fue mutando tanto con el tiempo que ahora no parece el mismo gracias al marketing político y cierta apropiación “a lo Bukele” de su renovada puesta en agenda.
El Cemax se habilitará en 2026, dijo el gobernador Martín Llaryora, en el acto en el que presentó esto como una nueva cárcel -no un módulo más- ubicada en el Complejo Carcelario de Bouwer.
El módulo que cambia de piel tenía en los planes una capacidad para alojar a 896 detenidos varones. El Cemax podría llegar a contener a unos mil, según la palabra de Llaryora. La construcción de esta unidad penitenciaria representa una inversión de $ 109 mil millones y contará con 448 celdas, las mismas que tenía informadas el módulo. Se prevé, de inicio, que algunas celdas tengan que ser compartidas por hasta tres presos.
El Cemax, informaron, tiene una superficie de 27.000 m2 en un predio de 118.200 m2, y una de las principales novedades que lo diferencian del módulo del proyecto anterior es que contará con ingresos, egresos, perímetros y controles independientes de los módulos existentes en el Complejo Carcelario de Bouwer.
La última obra de relevancia en este complejo fue el módulo para unos 398 recién detenidos, que se planteó para descomprimir la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA), que fue habilitada a inicios del año pasado. El efecto fue rápidamente desbordado: este módulo está repleto y la UCA de barrio Cáceres, con capacidad para 500 detenidos, no sólo se llenó, sino que aloja actualmente un promedio de 1.300 personas.
De concretarse finalmente el Cemax será la obra más importante que se realiza en el complejo carcelario “Reverendo Francisco Luchesse”, en Bouwer, desde su construcción, hace más de 20 años, cuando se inauguró para una población de tres mil internos condenados, un número que hoy superaría con holgura los 8 mil.

Hacinamiento carcelario
En junio del año pasado los detenidos en todo el sistema carcelario provincial eran 13.489 personas. Hoy serían más de 16 mil.
El número real de plazas disponibles es casi un secreto de estado. Sin embargo, puede inferirse a partir de los últimos datos publicados en el Sistema Nacional de Ejecución de la Pena (Sneep), que recoge información de las prisiones de todo el país. Allí, para 2023 se informaban 12.529 lugares disponibles para alojar presos en Córdoba. A esta capacidad hay que sumarle la referida obra en Bouwer más ampliaciones en Cruz del Eje y Villa María, que suman un número cercano a 1.000 lugares. El ritmo de incorporación de plazas carcelarias va mucho más lento que el incremento de la población carcelaria. Este problema ya tuvo impacto judicial: en febrero la jueza María Cecilia Orta Córdoba concedió un habeas corpus colectivo para un grupo de más de 80 detenidos en un módulo del complejo de Bouwer porque duermen hacinados, con colchones en el piso, no hay suficientes médicos ni psicólogos ni psiquiatras y la provisión de agua potable es discontinua.
Hay otro habeas corpus en análisis: es el presentado por un grupo de abogados de detenidos en la saturada UCA, que llegó a tener un exceso cercano al 200% en su capacidad de alojamiento. El otro anuncio que hizo Llaryora en el acto en el que se presentó el Cemax fue una nueva obra en Bouwer para descomprimir la UCA, sumando, también para 2026, unas 500 personas. Esta obra se desarrollará en un terreno de más de 50.720 m2 dentro del mismo Complejo Carcelario N° 1 y demandará una inversión de 15.000 millones de pesos. Esta nueva UCA también tendrá ingresos, egresos, perímetros y controles independientes.
Las promesas de obras no resuelven las urgencias que plantean estos habeas corpus, que por definición deben tener respuestas en el cortísimo plazo porque se entiende que violentan garantías fundamentales.

Tobilleras y otras medidas en análisis
Más allá de ganar tiempo con el anuncio de la prisión de máxima seguridad, en el Gobierno provincial analizan una serie de medidas de contingencia para responder estas demandas judiciales.
La primera es apurar la compra de tobilleras electrónicas y la gestión ante la Justicia para que se amplíe el número de detenidos con prisión domiciliaria controlados con estos dispositivos. El número en mente para los próximos meses es llegar a 500 prisiones domiciliarias, que contribuyan a descomprimir las cárceles con un determinado perfil de detenidos: personas de baja peligrosidad y cuya excarcelación no haga factible la reincidencia en el mismo delito que lo llevó a ser imputado o condenado. Un claro ejemplo de esto: los casos de narcomenudeo.
Una segunda idea en análisis es sumar alternativas de ampliación en la capacidad de alojamiento con “celdas contenedores”. Esta no es una ocurrencia de Córdoba: ya el año pasado el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires los comenzó a implementar para solucionar la saturación de detenciones en las comisarías, con las noticias recurrentes de fugas y otros problemas por las malas condiciones de alojamiento.

Las celdas container porteñas son estructuras modulares de metal acondicionadas que se colocan sobre un contrapiso o platea de cemento.
“Son similares a los contenedores que se instalaron en 2020, durante la pandemia, para atender a los pacientes con síntomas compatibles al Covid-19. Estas estructuras metálicas cuentan con aire acondicionado y revestimientos y con un diseño rectangular, en la parte central se encuentran dispuestas mesas y bancos de metal donde los detenidos recibirán sus comidas. En ambos lados están dispuestas las celdas que cuentan con camas cuchetas y los baños”, explicaron, en el momento de su presentación, autoridades de Caba.
El pedido público de Llaryora a la Nación para que construya una cárcel federal en Córdoba -con un proyecto de ley en el medio, para darle mayor peso político- podría tener una primera respuesta con la colaboración para tener en un corto plazo estas celdas transitorias, que podrían ser destinadas, en forma prioritaria a los detenidos de la UCA.

Hay una tercera idea en el equipo de Llaryora y no tiene que ver con hacer ninguna obra, sino con dar la discusión pública a estas decisiones judiciales. En la última visita que hizo la ministra de Seguridad de la Nación a Córdoba, Patricia Bullrich, contestó la pregunta sobre los habeas corpus que se presentan por el hacinamiento carcelario con un fuerte contraataque a los jueces que los dictan. Con su par provincial Juan Pablo Quinteros al lado, Bullrich dijo que le “iba a dar una mano al ministro” e hizo una fuerte defensa de la política de sumar detenciones. “Todos los días tenemos amparos y yo llamo a la reflexión a los jueces y a los fiscales. ¿Qué hacemos? Tenemos una equis cantidad de plazas penitenciarias y estamos trabajando en todo el país con más detenciones. Es un problema la cárcel pero más problema es tener a los delincuentes afuera, yo les pido que se pongan de nuestro lado, del lado de los que estamos combatiendo el delito. Yo no tengo dudas: yo los prefiero adentro y no afuera de las cárceles”.
Ya mandaron a medir en las encuestas el tema, con este como uno de los ejes.

El equipamiento de la nueva cárcel de máxima seguridad
- Cámaras dotadas de Inteligencia Artificial y analítica.
- Scanners de máxima seguridad.
- Tecnología actualizada para el control de bultos, móviles y personas, impidiendo el ingreso de elementos prohibidos.
- Inhibidores totales de telefonía celular.
- Un sistema de radar perimetral con cámaras con IA para detectar movimientos sospechosos.
- Un sistema para detectar, identificar y localizar drones no autorizados.
- Cámaras corporales (body cams) para el personal de seguridad, registrando todas las acciones en tiempo real.
