Hacía por lo menos una década que los diques de Córdoba no registraban los altos niveles de acumulación de agua que se observan en estos días.
Los cinco más grandes están al nivel de sus vertederos, y si no los superan con mayor caudal es porque además vienen evacuado por válvulas o compuertas para acelerar la bajante y permitir así que recepten nuevas lluvias.
Un panorama similar sólo reconoce como antecedente más cercano al de los años 2014–2015. En el verano de 2021 también hubo un fenómeno similar, pero algo menor al actual.
Durante el último verano, sólo el dique San Roque había superado su nivel de vertedero. El resto seguía algo lejos de ese punto. Pero desde marzo, la sucesión de mayores precipitaciones sumadas aceleraron las subidas de todos los lagos.
Entre los cinco grandes, los diques de Embalse, Los Molinos, San Roque y Cruz del Eje están hoy evacuando por arriba de sus vertederos, y La Viña lo hizo días atrás, aunque sigue erogando aguas por válvulas.
Comparados con los registros de comienzos de este año, todos han subido notoriamente, salvo el San Roque que ya había empezado enero con un más aceptable nivel.
Los diques de La Viña y Cruz del Eje hacía una década que no superaban el nivel de sus vertederos.
Entre los más pequeños, el de La Quebrada, en Sierras Chicas, también subió notoriamente en las últimas semanas y está a apenas 55 centímetros de su máximo nivel, algo inédito para los últimos 10 años.
De todos modos, aunque no tan frecuente es el escenario esperable y óptimo en materia hídrica, ya que los embalses están imaginados para que al fin de cada verano estén repletos, con reserva acumulada para encarar el invierno y la primavera que suelen ser de escasas lluvias en Córdoba.

Uno por uno, los cinco grandes
San Roque. El dique de Punilla está actualmente 25 centímetros por arriba de su embudo de descarga, pero evacuando también por válvulas. A principios de marzo tenía algunos centímetros más que ahora. Actualmente tiene medio metro más que al comenzar enero pasado. Si se compara con un año atrás, ahora muestra 1,3 metros más.
Los Molinos. Está hoy 65 centímetros por arriba del vertedero, pero descargando también por válvulas. Tiene 1,25 metros más que al comenzar marzo, y 4,30 metros más que al inicio de enero pasado. Respecto del nivel de un año atrás, ahora es 4 metros superior.
Embalse. El lago de Calamuchita, que es el mayor de la provincia, supera ahora por 13 centímetros su vertedero, pero evacua una mayor cantidad desde hace casi dos semanas por válvulas. El nivel actual es 1,15 metros superior al de los primeros días de marzo, y está 3,60 metros arriba del registrado al empezar enero, cuando la bajante inquietaba. Respecto de un año atrás, ahora acumula 1,45 metros más.
La Viña. El embalse de Traslasierra está a 3,2 metros de su vertedero, luego de haberlo sobrepasado días atrás. Pero bajó a fuerza de evacuar por las válvulas. En los últimos 20 días subió destacados 2,5 metros, y respecto del inicio del año son notorios 7,2 metros más. Hace justo un año, tenía 11,7 metros menos de agua acumulada que ahora.
Cruz del Eje. El embalse del noroeste cordobés pasa cinco centímetros arriba de su vertedero: es una marca que no recuerda desde hace muchos años. Eso implica 1,80 metros más que hace apenas tres semanas, y 3,85 más que al comenzar enero. Hace un año, el nivel era 4,50 metros por abajo de la actual.

Las válvulas, para mejor manejo
Hace 10 años, en 2014 y 2015, muy intensas lluvias generaron desbordes en muchos diques y problemas de daños e inundaciones en áreas pobladas, tras largos años de sequías y bajos caudales en Córdoba. Pero esta vez la suba de niveles se dio con los sistemas de válvulas de descarga en funcionamiento.
Hace una década, esa carencia de sistemas alternativos de descarga agravó el cuadro al no permitir un manejo hídrico más adecuado en varios embalses.
La Quebrada pegó un salto
Entre los diques chicos, por ejemplo, El Cajón (en el norte de Punilla) está aún a más de cinco metros de su vertedero, y el Pichanas (en el noroeste provincial) a 4.50 metros de ese punto.
Un caso singular representa el dique La Quebrada, vital para el suministro de agua potable en la poblada región de Sierras Chicas. Ese pequeño embalse estaba este martes a 55 centímetros de su vertedero, un hito al que no llegaba hace años. En 2015 estuvo en niveles superiores y en 2021 en similares.
Su aumento de nivel ha sido muy notable durante marzo, tras un verano en el que generaba inquietud su bajo volumen.
Hace tres semanas, La Quebrada estaba 7,2 metros más bajo que ahora, y al comenzar enero media 7,4 metros menos que en estos días. A esta fecha pero de un año atrás, se ubicaba con lejanos 9,3 metros menos que ahora.
