Tender la cama ni bien uno se levanta es un hábito asociado al orden y la disciplina. Sin embargo, distintos estudios y especialistas en salud advierten que hacerlo de inmediato podría favorecer la acumulación de ácaros y bacterias en el colchón y las sábanas.
La recomendación no apunta a abandonar la rutina, sino a modificar el momento: dejar que la cama “respire” durante algunos minutos antes de cubrirla por completo.
Qué ocurre en la cama durante la noche
Mientras dormimos, el cuerpo libera calor, sudor y células muertas de la piel. Esa combinación genera un microambiente cálido y húmedo entre las sábanas y el colchón.
Según investigaciones difundidas por especialistas en salud ambiental, esa humedad acumulada crea condiciones ideales para la proliferación de ácaros del polvo, microorganismos invisibles que se alimentan de restos de piel humana.
Un estudio de la Universidad de Kingston, en Reino Unido, publicado en la revista Experimental & Applied Acarology, indicó que tender la cama inmediatamente después de despertarse puede retener esa humedad y favorecer la supervivencia de estos organismos.

Ácaros, alergias y problemas respiratorios
Los ácaros no se ven a simple vista, pero pueden encontrarse en grandes cantidades en colchones y ropa de cama.
Diversos estudios los vinculan con alergias respiratorias, rinitis, asma, eccemas y dermatitis. La humedad es uno de los factores clave para su reproducción.
Al estirar las sábanas y cubrir el colchón apenas uno se levanta, se sella el calor y la transpiración acumulada durante la noche. En cambio, dejar la cama destendida por un tiempo permite que el aire circule y que el entorno se seque de manera natural.
Qué recomienda un médico del NHS
El doctor Karan Raj, profesional del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS), explicó en redes sociales que “hacer la cama por la mañana atrapa los ácaros del polvo que se han acumulado durante la noche”.
Según detalló, estos microorganismos prosperan en ambientes húmedos y cálidos. Al exponer la cama al aire y, si es posible, a la luz solar, se favorece la deshidratación del entorno y se reducen las condiciones para su proliferación.
El especialista aclaró que no se trata de promover el desorden, sino de esperar un tiempo prudente antes de ordenar.

Cuánto tiempo conviene esperar
Los expertos en higiene doméstica recomiendan:
- Esperar entre 20 y 60 minutos antes de tender la cama.
- Abrir ventanas para ventilar la habitación.
- Retirar el acolchado o edredón durante ese lapso.
- Lavar las sábanas semanalmente con agua caliente.
- Aspirar el colchón y la zona bajo la cama con regularidad.
Este pequeño cambio en la rutina diaria puede contribuir a reducir la humedad, limitar la presencia de ácaros y mejorar la higiene del descanso.
Aunque hacer la cama es un hábito positivo desde el punto de vista organizativo, la evidencia científica sugiere que el momento en que se realiza puede marcar una diferencia en la salud respiratoria y ambiental del hogar.

























