En el “combo” de mediciones hidrológicas de Córdoba, que cuentan las lluvias caídas en todo el mapa provincial, el nivel de los diques y el impacto en sus ríos tributarios, mucho tiene que ver una empresa cordobesa que ha desarrollado la tecnología para integrar esos registros y ofrecer la información “en línea”, durante las 24 horas.
Con sensores que miden el caudal de varios ríos y el nivel de los embalses, más pluviómetros y elementos que registran las lluvias y otros datos climáticos en cada región, todo transmitido en tiempo real a una central de información, se puede generar un cuadro de situación que apenas una década atrás era imposible.
Omixom es esa firma que presta ese servicio, similar al que desarrolla para otras provincias e instituciones.
Federico Ferraro es ingeniero y dueño de Omixom. Desde 2015, la tecnología que desarrolló y montó para medir agua de lluvias y lagos son un insumo clave para la toma de decisiones en la Administración Provincial de Recursos Hídricos de Córdoba (Aprhi). También los demanda el Ministerio de Bioagroindustria, por los impactos del agua en el campo.
Omixom opera una muy amplia red de unos 300 pluviómetros ubicados en todo el mapa cordobés que aportan al instante datos de lluvia caída. Esa data está disponible en pantallas en tiempo real.
Pero además, ha colocado sensores que miden niveles de los diques y caudales de los ríos, aguas arriba y abajo de los embalses.
“Con la información recogida se puede saber, día a día, cuánto llovió, cuánto impactó en ciertos ríos y cómo se mueve el nivel de los lagos”, apuntó Ferraro a La Voz.
Usan dos tipos de sensores: unos ubicados en el agua y, cada vez más, otros en base a radares con ultrasonido sin contacto con el agua y que requieren menor mantenimiento.
Entre lagos y ríos cuentan con unos 60 sensores de niveles, para los que la empresa tiene a cargo su diseño, fabricación, montaje y mantenimiento, así como la plataforma de visualización de los datos que generan.
Ferraro indicó que “saber a la vez cuánto llovió y cuánto crecen los ríos, permite un mejor manejo y más a tiempo de los diques, para abrir o cerrar válvulas de descarga”.

Varios embalses cordobeses, en el anterior ciclo de altos niveles de 2014 y 2015 no tenían sus válvulas en condiciones de operar y los excesos hídricos por carecer de “manejo” generaron serios problemas en varias cuencas.
Actualmente, ya con todas en funcionamiento y con mejor información disponible, permite una mejor toma de decisiones preventivas al área de Recursos Hídricos.
Alertas de crecidas, no
La información que generan los sensores está disponible las 24 horas. El sistema de mediciones es independiente del que también instaló el área de Defensa Civil de la Provincia y el Instituto Nacional del Agua (INA) años atrás, para registrar “alertas tempranas” de crecidas de ríos en la cuencas altas.
Ambos sistemas podrían eventualmente integrarse. Por ahora, son separados.
Omixom, nacida hace 15 años, tiene contratos por servicios similares de datos climáticos (sobre todo por mediciones de lluvias) con las provincias de La Rioja, La Pampa y Chaco, con las Bolsas de Cereales de Córdoba, de Rosario y de Entre Ríos, y con firmas privadas, por ejemplo, algunos viñedos en Cuyo.
Ha incorporado tecnologías satelitales para superar limitaciones de conectividad en áreas remotas y sumó en 2022 el “Proyecto Datos2″ para promover la participación ciudadana y la accesibilidad a datos climáticos en escuelas.
Diques: comparaciones entre 2021 y 2025
Sobre el comportamiento de los diques de Córdoba, en base a los datos que genera su sistema, Omixom mostró por ejemplo la evolución de niveles entre 2021 y 2025.
En 2021 se dieron niveles importantes, que en general no se repitieron en 2022, 2023 y 2024, pero que tomaron alta dimensión en marzo de 2025.
En esa evaluación comparada, se percibe que el Embalse del río Tercero y el San Roque muestran mayor estabilidad en los cinco años, y que los demás registran cambios notorios por las bajantes entre 2022 y 2024.
“La recuperación de los niveles es un factor clave para la sostenibilidad del abastecimiento de agua en Córdoba. La influencia de condiciones climáticas más favorables y una óptima gestión de los recursos hídricos es esencial para garantizar la provisión de agua potable, el riego para la producción agrícola y ayudar a la estabilidad ecológica de cada región”, señala un resumen de Omixom. “Estas recuperaciones pueden beneficiar además al turismo y otras actividades económicas”, agrega.
Factores que influyen
La firma apunta que las variaciones en los niveles de los embalses están vinculadas a distintos factores:
- Precipitaciones: la cantidad y distribución de las lluvias en la región serrana, principal fuente de recarga de los embalses.

- Consumo y extracción: la demanda de agua para consumo humano y otros usos (riego e industria).
- Temperaturas y evaporación: las condiciones climáticas que influyen en la pérdida de agua por evaporación.
- Administración: medidas de gestión con políticas eficientes de almacenamiento y distribución, a las que se deben sumar las de concientización sobre el uso responsable del agua.