Las ventas minoristas de los comercios en la provincia de Córdoba experimentaron una contracción del 7,4% durante marzo de 2025, en comparación con el mismo mes del año anterior, según el último relevamiento realizado por la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom).
Este resultado, si bien muestra una desaceleración respecto a la abrupta caída del 18,7% registrada en marzo de 2024 respecto de 2023, evidencia que el proceso de recuperación del consumo se encuentra estancado frente a un escenario económico complejo marcado por la inflación persistente, la pérdida de poder adquisitivo y condiciones climáticas adversas.
Análisis por rubros: todos en territorio negativo
El informe de Fedecom, que monitorea el desempeño de 11 sectores clave de la economía provincial, reveló que todos los rubros analizados presentaron retrocesos en las cantidades vendidas durante el tercer mes del año.
El sector más afectado fue el de ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, que sufrió una contracción del 9,7%, reflejando la paralización de obras y el freno en la inversión en mejoras hogareñas.
El rubro indumentaria no quedó exento de esta tendencia negativa, con una caída del 9,4%, mientras que electrodomésticos y artículos electrónicos retrocedieron un 9%, mostrando cómo los bienes durables siguen siendo los más postergados por los consumidores.
Por su parte, jugueterías y librerías también mostraron un desempeño preocupante con una merma del 9,1%, mientras que calzados y marroquinería cayó un 8,5%.
Un dato alarmante lo proporcionó el rubro alimentos y bebidas, considerado esencial, que registró una disminución del 6,9%. Esta baja evidencia las serias dificultades que enfrentan las familias para mantener el consumo básico.

El sector de muebles y decoración no escapó a esta tendencia, con una contracción del 6,2%, al igual que artículos deportivos y de recreación, que cayó un 5,3%.
En el ámbito de la salud, las ventas en farmacias disminuyeron un 4,8%, mientras que perfumería y cosmética retrocedió un 1,6%. El rubro que mostró menor impacto fue neumáticos y repuestos, con una caída del 1%.
En cuanto a las formas de pago, el 42% de las transacciones se realizaron con tarjeta (sobre todo de crédito), mientras que el 58% restante fue al contado o afines.
Factores multicausales: desde el clima hasta la macroeconomía
Fausto Brandolin, presidente de Fedecom, analizó en dialogo con La Voz los motivos detrás de estos resultados: “Nosotros creemos que en parte también esta caída obedece a la misma estacionalidad que representa marzo como todos los años”.
“Hay un factor climático también, no nos olvidemos que gran parte del mes estuvimos bajo el agua. Eso hace que, bueno, en condiciones normales, siempre que existe este tipo de eventos climáticos, las ventas disminuyan también.”, sostuvo Brandolin.
Brandolin destacó que esta situación climática excepcional impactó con particular fuerza en el rubro de alimentos: “la estacionalidad ha jugado mucho en productos como la carne, verdura, fruta. Han tenido un fuerte aumento también por estas condiciones”.
Por su parte el dirigente empresarial también hizo especial hincapié en los factores macroeconómicos que continúan presionando a la baja el consumo: “La inflación persistente, que si bien ha mostrado cierta desaceleración en algunos rubros, sigue golpeando duramente a los sectores esenciales como alimentos y bebidas. A esto se suma la marcada caída del 6,7% en el índice de confianza del consumidor que mide la Universidad Torcuato Di Tella, que refleja el pesimismo de la población frente al futuro económico”.
Uno de los aspectos más destacados por Brandolin fue el efecto paralizante que genera la incertidumbre en torno a las variables macroeconómicas clave: “El prolongado proceso de negociación con el FMI y la falta de claridad respecto al futuro del tipo de cambio han creado un clima de espera entre los consumidores, que postergan sus decisiones de compra, especialmente en bienes durables y productos no esenciales”.
El presidente de Fedecom explicó que esta situación se ve agravada por las distorsiones en los precios relativos: “Nosotros seguimos creyendo que el camino también a seguir y el próximo paso que tiene que dar el gobierno una vez que estabilice este tema del dólar es una profunda reforma impositiva porque estamos viendo que hay productos importados que antes eran privativos que ahora están por debajo del producto nacional en lo que hace a alimentos y bebidas”.
“Esto se tiene que corregir en algún momento y estamos convencidos de que esto se va a corregir cuando empecemos a jugar con reglas de juego clara con una baja y una simplificación impositiva. Por eso hace falta una reforma muy profunda, igual que la laboral, si no, nunca vamos a salir de este pántano”, indicó Brandolin.
Reformas estructurales: el camino hacia la recuperación
Ante este complejo escenario, Brandolin fue enfático al señalar las medidas necesarias para revertir la situación: “Nosotros creemos que ya con el acuerdo del FMI firmado, también viendo en qué lugar se va a ubicar el dólar, que eso es importantísimo, tener en cuenta esa referencia que es la que le está faltando a la economía, saber dónde se va a posicionar el valor del dólar. Yo creo que vamos a seguir teniendo altibajos hasta que esto no se sepa y se quite del escenario esa incertidumbre que es dónde se va a ubicar el precio del dólar”.
El informe de Fedecom destaca que, si bien la caída interanual del 7,4% representa una desaceleración frente al 18,7% de marzo de 2024 -lo que sugeriría que el consumo habría tocado fondo entre abril y mayo del año pasado-, el estancamiento en la recuperación evidencia que los cordobeses siguen ajustando sus gastos frente a un escenario económico que no termina de consolidarse.