El pasado 14 de febrero, durante un acto general realizado en su casa matriz, Bancor anunció que llegó a 957 préstamos en la continuidad de su entrega semanal de créditos hipotecarios. Con esa entrega semanal, desde el lanzamiento de la línea en mayo del año pasado se llegó a los $ 77.521 millones liquidados, lo que la convierte en la entidad con la mayor colocación de préstamos de la provincia.
Desde la segunda quincena de este mes se agrega un día más: se realizarán dos entregas generales por semana, con lo cual pronto se alcanzará la cifra emblemática de mil préstamos. De acuerdo a los datos registrados por Bancor, el 84% de las familias ha optado por comprar casas, el 10% por construcción y el 6% por ampliación y terminación de vivienda.
Así, a ritmo sostenido, la entidad mantiene sus líneas, gracias a lo cual más familias cordobesas han podido concretar el sueño de la casa propia. Eso ratifica el compromiso de Bancor con facilitar el acceso a la vivienda y contribuir al dinamismo de la economía, el empleo y el desarrollo de la provincia.

Contexto
Este hito a nivel local se enmarca en un marco más amplio: algunas proyecciones arrojan que este año el mercado de créditos podría superar con creces los registros de 2024.
“De cara al futuro, proyectamos que para el transcurso del año la cantidad de créditos hipotecarios otorgados podría triplicarse en comparación con el año pasado, alcanzando y posiblemente superando los 30 mil préstamos otorgados”, estimó Alan Daitch, director ejecutivo (CEO) de TasaTasa.com, plataforma especializada en la oferta y demanda de créditos hipotecarios.
Aunque el récord histórico fue de 63.382 créditos en 2017 durante la gestión de Mauricio Macri (2015-2019), las condiciones actuales podrían facilitar una nueva era de crecimiento si las tasas de interés disminuyen y la economía nacional e internacional se estabilizan, según estiman algunos especialistas del mercado.

Según Daitch, el mercado de créditos hipotecarios en la Argentina continúa la trayectoria ascendente iniciada en 2024. Durante octubre pasado (último número disponible) evidenció un incremento del 4,7% en el saldo real. Ese crecimiento incluye tanto el capital como los ajustes de préstamos en UVA, lo que refleja una creciente confianza de los deudores en el sistema financiero.
Se estima que más de 2.300 nuevos deudores hipotecarios se sumaron al conglomerado de entidades financieras en octubre de 2024, lo que supera con creces las altas mensuales promedio de los últimos 5 años. La casi totalidad de estos préstamos se emitieron en UVA, destacando la preferencia por ese tipo de financiamiento Asimismo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha señalado una moderada flexibilización en las garantías y estándares de aprobación que los bancos requieren, una señal positiva para los interesados en acceder a un crédito hipotecario.
Durante lo que va de 2025, la suba de tasas parece haberse detenido, lo que podría favorecer a los solicitantes de créditos. El Gobierno nacional también anunció una reducción en el crawling peg (la tasa de devaluación administrada) al 1% a partir del mes de febrero (antes, era del 2% mensual) luego del registro de inflación del 2,7% en diciembre de 2024.
Esa medida podría influir positivamente en el mercado, al proporcionar un entorno más estable para los futuros deudores.
En la misma línea, Julián Sanclemente, director ejecutivo (CEO) y co-founder de Alprestamo, planteó: “El 2024 fue una bisagra para la economía argentina. Después de varios años de incertidumbre, el crédito privado comenzó a consolidarse para dinamizar el desarrollo económico y social. Con un crecimiento de más del 77% en los préstamos en pesos al sector privado, el sistema financiero empezó a dar señales de recuperación, favorecido por la reducción de la inflación y la baja en las tasas de interés”.
Desafíos y materias pendientes
Cabe remarcar que ese avance ocurrió dentro de un contexto complejo: en 2024, el Producto Interno Bruto (PIB) habría caído entre 2% y 3,8% (la cifra definitiva se conocerá en breve), con descensos significativos en el consumo privado (-7,9%) y la inversión (-25,3%).
Sin embargo, las perspectivas para 2025 son positivas: según un informe de BBVA Research, se proyecta un crecimiento del PBI del 5,5% para este año, con una recuperación del consumo (+1,8%) y un rebote en la inversión (+14%). Ese repunte económico dependerá de la capacidad del crédito privado para seguir creciendo y sostener el desarrollo.
Si bien el crecimiento del crédito en 2024 fue notable, la historia económica de Argentina demuestra que no basta con expandir las líneas de financiamiento. Es imprescindible que ese crecimiento sea sostenible y equitativo. El verdadero desafío radica en evitar los errores del pasado: el crédito debe ir acompañado de una mejora en la estabilidad macroeconómica y políticas fiscales prudentes que aseguren un ecosistema financiero confiable.

El contexto regional
A nivel regional, la disminución de la inflación y la reducción de las tasas de interés favorecieron la recuperación del crédito interno. Según un informe de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), al cierre del tercer trimestre de 2024 el crédito interno creció un 3,1% en términos reales, impulsado principalmente por el crédito al sector privado, que mantuvo un crecimiento superior a los préstamos al sector público.
La recuperación fue más notoria en países con metas de inflación y, en menor medida, en aquellos con tipo de cambio fijo. El Banco Mundial prevé que América Latina crecerá 2,6% el año que inicia. En países donde el acceso al crédito sigue siendo limitado, la expansión de líneas accesibles y transparentes puede convertirse en un motor de inclusión social y desarrollo económico.