La Cumbre es una ciudad distinta dentro del Valle de Punilla. Sus grandes casonas, la herencia inglesa que todavía se percibe en la arquitectura y en ciertas costumbres, más un público que históricamente ha sido exigente en materia de servicios, la convierten en una plaza donde no todo funciona por inercia turística.
Aquí, los restaurantes necesitan estar a la altura.
En ese contexto aparece Buddhi, un espacio que propone una experiencia simple pero cuidada, apoyada en platos clásicos con algunos giros originales y, sobre todo, en una materia prima de buena calidad como estandarte.
El resultado es una visita agradable, pensada para disfrutar lisa y llanamente.
Focaccia
La comida comenzó de manera simple y efectiva. Pedimos la porción de Jamón crudo ($ 14 mil) que sale sobre una focaccia fresca y esponjosa, bien mantecosa, rociada con oliva y coronada con el jamón. El fiambre deja en claro desde el primer bocado su calidad: aroma limpio, sabor equilibrado, textura suave y sin recuerdo salino.
Antes, como pequeño appetizer de cortesía, llegó a la mesa un dip de zanahorias acompañado por tostaditas, un gesto sencillo que siempre suma. Calma la ansiedad y vemos algo de lo que vendrá.

Milanesa
Entre los principales elegimos uno de los platos más representativos de la casa: la milanesa Buddhi ($ 25 mil). El atractivo está en su rebozado, ya que es sin Tacc y se realiza con harina de mandioca. El resultado sorprende: cruje igual —o incluso mejor— que una milanesa tradicional con pan rallado. La carne de lomo, además, es notablemente tierna, de esas que se mastican sin esfuerzo.
El plato se completa con una salsa que marca diferencia: una mayonesa de kimchi, sabrosa, con carácter, pero bien integrada, sin tapar el conjunto. Como guarniciones, papas fritas en cuñas y una ensalada fresca de verdes y tomates cherries, que equilibran el plato.

Baño y postre
Como es costumbre, la visita incluyó una parada por el baño, ese espacio que suele decir mucho de un restaurante. En este caso, estaba impecable. De regreso a la mesa nos esperaba el postre: un Cheesecake de frutos rojos ($ 9.500), fresco, de dulzor medido y final refrescante, ideal para cerrar la experiencia sin pesadez.
Buddhi es una buena opción para quienes visitan La Cumbre y buscan un lugar que no desentone con el perfil general de la ciudad.
Cumple, acompaña y, en algunos detalles, destaca. Además, suma un atractivo extra: la deco budista y algunos días se anuncian cenas show, una propuesta que apunta a enriquecer la experiencia y atraer tanto a turistas como a locales.
Una parada acertada dentro de una ciudad que siempre exige un poco más.

Buddhi La Cumbre
Calificación: muy bueno
Caraffa 365, X5178 La Cumbre, Córdoba
Teléfono: 03548 15-66-1201
Abierto de miércoles a lunes de 9 a 24.
Efectivo y tarjetas.
























