El ex director de Red Bull Racing, Christian Horner, busca retornar a la Fórmula 1 mediante la adquisición de una participación en el equipo Alpine, donde corre Franco Colapinto. La operación, que se encuentra en fase de negociaciones, implica una inversión extraordinaria aproximada en 600 millones de dólares por parte de un consorcio liderado por el británico.
Detalles de la oferta y valoración del equipo
La propuesta de Horner tiene como objetivo adquirir el 24% de las acciones de Alpine que actualmente pertenecen a Otro Capital. De concretarse el acuerdo, el valor total de la escudería con sede en Enstone se situaría entre los 2.000 y 2.500 millones de dólares.
Es importante destacar que las conversaciones se mantienen con los accionistas principales, Renault Group (dueño del 76%) y Otro Capital, y no directamente con el equipo o su consejero Flavio Briatore.

El contexto de Horner y el presente de Alpine
Este movimiento estratégico ocurre tras el despido de Horner de Red Bull a mediados de 2025, luego de un conflicto interno en la estructura de la bebida energética. Tras haber cumplido con sus cláusulas de no competencia y recibir una indemnización cercana a los 90 millones de euros, el directivo busca ahora una nueva oportunidad para liderar un proyecto en la élite.
Por su parte, la escudería Alpine, que cuenta con el argentino Franco Colapinto y el francés Pierre Gasly como pilotos titulares, atraviesa un momento deportivo desafiante tras finalizar el Mundial de 2025 en la última posición con solo 22 puntos. Sin embargo, la llegada de nuevos inversores y los cambios reglamentarios previstos generan expectativas de que el equipo pueda reposicionarse para luchar al frente del segundo pelotón de la parrilla.
Inversores de peso en el sector
En esta posible operación resalta la figura de MSP Sports Capital, un fondo de inversión con experiencia previa en la Fórmula 1 que recientemente se desprendió de su participación en McLaren Racing bajo una valoración de 4.400 millones de dólares. El creciente interés de fondos institucionales y oficinas familiares en equipos como Alpine y Aston Martin refleja la sólida valoración económica que atraviesan actualmente las estructuras de la Fórmula 1.




























