Belgrano miró con resignación como dos puntos, el triunfo y la chance de quedar primero en la Zona B, se le escaparon en el instante final cuando Defensa y Justicia llegó al empate 1 a 1.
La explicación del por qué el Pirata no se trajo los tres puntos desde Florencio Varela se fundamente en su falta de serenidad para cerrar un partido que lo encontró, en el complemento, con la oportunidad de manejarlo a su ritmo y en el sector del campo que quisiera, pero pifió en donde no se puede hacer si se quiere ganar y terminó quedándose con el sabor amargo de un empate que no debió ser.
El Pirata supo neutralizar las buenas intenciones del Halcón en el primer tiempo, porque ajustó la marca en defensa y le achicó los espacios a Botta y a Molinas, quienes nunca encontraron la forma de que Barbona pudiera tener peso.
Teniendo bajo control al local, entendió que los espacios estaban por la banda izquierda de su ataque y que de contra podía conseguir buenas ocasiones. A los 16, una pelota profunda para Rigoni terminó con Uvita Fernández fallando en soledad ante el arquero y dejando escapar la mejor chance del parcial.
El juego fue aburrido de a ratos, porque el Halcón la movía de un lado para el otro, pero careció de profundidad y el Pirata no encontraba los pases justos en las contras para dar un golpe que lastimara.
Cada intento del Celeste se diluyó en la falta de claridad para manejar la pelota o en una mala decisión a la hora de conducir una contra en especial por parte de Uvita.
Golazo y después
En el inicio del complemento el Chino Zelarayán colgó la pelota del ángulo de Fiermarín para que se sintiera líder de la zona. El local se equivocó en el planteo y el desorden le dio espacios al visitante que empezó a dejar pasar sus chances.
Uvita volvió a fallar, Rigoni fue tapado de última por Amor, Spörle la tiró junto al palo y Passerini le acertó al arquero tras un excelente pase de Metilli. Del otro lado de la cancha no pasaba nada, Defensa tiraba centros y nada más.
El partido estaba en favor de Belgrano, pero las piernas jóvenes y los cambios no dieron el fruto esperado, porque no pudo controlar el juego. El local que se quedó con 10 por la expulsión de Sosa y el panorama era más que favorable para el Celeste.
Los dirigidos por Soso intentaban de manera tibia aproximarse y cuando reloj caminaba a su última vuelta, Maldonado no pudo con Fernández y el remate de este dio en el brazo de López: penal y empate.
Las buenas sensaciones de otros partidos volvieron a estar, con menos frecuencia, pero se presentaron. La falta de efectividad esta vez pagó con un empate que no lo dejó irse a dormir mirando a todos desde arriba.






















