El himno de la Libertadores sonó hermoso en el estadio Mario Alberto Kempes. Pero poco pudo atenuar la decepción que despertó el debut de Talleres ante São Paulo de Brasil, por la primera fecha del Grupo D.
Es que la jornada era una oportunidad que debía marcar un antes y un después para esta temporada 2025. Después del punto fuerte e histórico que significó la obtención de la Supercopa Internacional ante River, la campaña en el torneo local derivó en el peor arranque desde la campaña 1987/1988, con 11 partidos y un triunfo y, encima, una eliminación en el debut de Copa Argentina ante Deportivo Armenio.
Por eso lo de anoche fue una chance perdida. Y una decepción. La “T” perdió 1-0 ante un equipo brasileño, que se instaló en el estadio Mario Alberto Kempes con la ambición de hacer un negocio chiquito, digno. Y que terminó haciendo uno grande.
Demasiado premio (e inesperado) para un gigante del continente que, si perdía, iba a ponerse a analizar la continuidad de su entrenador, el argentino Luis Zubeldía.
A partir del gol de Alisson (rechazo a la puerta del área de Juan Carlos Portillo) y de los espacios que Talleres le fue ofreciendo, el equipo de Zubeldía le terminó de amargar la noche al equipo conducido por el uruguayo Alexander Medina y los 38 mil asistentes que se llegaron al estadio en un día feriado.
Ahora, la urgencia llama a Talleres para subirse al escenario local. Este sábado, a las 17, se jugará una “final” ante Gimnasia y Esgrima La Plata, ya que es el último de los ocho clasificados, por la Zona B, a falta de cinco fechas y con Talleres a tres puntos de ese último boleto a los octavos de final del Apertura.
Ni hablar de la disponibilidad de jugadores con la que deberá asumir este juego y el del martes que viene contra Libertad, en Paraguay, ya por la segunda fecha del torneo continental.
Es que anoche salieron lesionados Rick, a poco de iniciarse el juego, y “el Sicario” Portillo, quien tampoco pudo terminar el juego. Alguien que no sale nunca.
Y teniendo en cuenta que Juan Gabriel Rodríguez y Tomás Cardona tienen un desgarro y un microdesgarro, respectivamente, el DT tendrá que apelar a un ensayo o a la puesta en escena del juvenil Valentín Gelos, tal como ocurrió anoche con Santiago Fernández.
Todo se le hace difícil
Sólo Talleres sabe lo que le costó lograr este perfil protagonista. El del protagonismo local para poder ser de Libertadores, en serio. Fueron sangre, sudor, salud, millones y… años.
Bastantes. Qué lindo suena la musiquita de la Libertadores por los altavoces. Qué bien se ve entre los “picantes” que manejan la logística de Conmebol y gozar de privilegios como enfrentarse a un poderoso como São Paulo con el que tenía un historial favorable.
Pero hay que demostrarlo. Y a Talleres le está resultando difícil. Las preguntas siguen siendo las mismas igual que las responsabilidades. ¿Por qué Talleres sigue sin puntería? ¿Por qué no tiene una conducción clara si tiene dos “10″ como Reynoso y Botta aunque ambos parecen haber perdido la prioridad de juego? ¿Por qué perdió la pelota Talleres y dejó agrandar a un rival que le llegó tres veces y le ganó el partido? ¿Por qué los cambios no dan resultados?
Ahí está Talleres.