Emiliano Vecchio realizó fuertes acusaciones sobre el enfrentamiento que mantuvo con la barra brava de Rosario Central, revelando con ejemplos concretos el nivel de influencia que ejercía sobre el club y cómo esa situación marcó su carrera, iniciada en el Canalla.
En una entrevista con TNT Sports, el mediocampista, actualmente en Defensores de Belgrano, recordó cómo se dio su salida del club en su segundo ciclo, al que había llegado por pedido expreso del entrenador Cristian “Kily” González.
“Cuando me llamó ni lo dudé, de una. Con un montón de dudas, Rosario es una ciudad muy jodida...”, confesó. Y agregó: “Tuve el vuelto en su momento, como una tarjeta de crédito, me llegó. Por cosas externas que pasaron en ese momento”.
A medida que avanzaba su relato, el futbolista fue más allá y confirmó con crudeza lo que vivió: “La barra manejaba Central cuando era chico, manejaba a todos los jugadores. Tenías que firmar con la barra, no tenías opción. Cuando me voy en ese momento, me representaba la barrabrava como a todos los jugadores porque era así”, aseguró.
Vecchio también explicó el contexto de su regreso en 2020 y la influencia que seguía teniendo la barra dentro del club. “Cuando vuelvo esa persona estaba y como vuelvo de la mano del Kily no pudo decir nada. Era el jefe de la barra que falleció hace poco”, señaló, en referencia a Pillín Bracamonte, quien encabezaba a los violentos y fue asesinado el año pasado.
El clima con la hinchada se tornó hostil, al punto de que en 2021 y 2022 aparecieron banderas dirigidas al jugador, como una que rezaba: “No queremos 20 palos, queremos más huevos”. La frase hacía alusión a un episodio en el que Vecchio, en una protesta contra el árbitro Andrés Merlos, le mencionó su supuesto saldo bancario, lo que luego lo obligó a disculparse.
La tensión llegó a su punto máximo cuando González dejó el club. “Cuando el Kily se va, ahí me tocó a mí, me golpearon la puerta. Fueron al vestuario, se metieron, eran un montón y adelante de todos los compañeros me dijeron que me tenía que ir. Era el capitán del equipo, en ese momento amenazaron a mi familia, un montón de cosas. No olvidaron eso, quedó, 15 años después. Cuando se va el Kily hablan con todos los entrenadores, el requisito número 1 era ‘tenés que sacar a Emiliano’”, denunció.
En ese tramo de la charla, apuntó directamente contra Leandro Somoza, el sucesor de González en 2022. “Fue Somoza y como era su primera experiencia dijo que sí, me sacó. Le dije ‘vas a durar poco en Central, conozco el club, estos dirigentes te van a echar, no tenés la espalda ni las herramientas para manejar un club como Central’. Duró 10 fechas. ‘Me quedo en Reserva’ -le dije-, ‘entreno a contraturno y cuando vos te vas, yo vuelvo’. Ahí entró la barra, me dijo ‘te tenés que ir’, no me dejaron entrar, agarré mis cosas en una bolsa de residuos y me fui. Así me fui de Central”, concluyó.