El clásico mendocino entre Godoy Cruz e Independiente Rivadavia que se jugó sin público debido a la sanción que pesa sobre el Tomba por el mal comportamiento de su gente en el encuentro con Talleres, terminó empatado 1 a 1.
Más allá de las gradas vacías, esto no apagó mínimamente la energía que el choque más esperado de la fecha tuvo. Hubo clima de partido clave en el estadio Malvinas Argentinas. Los dos equipos fueron a pelear fuerte cada pelota, tanto que el encuentro terminó con nueve amonestados y con esa misma intensidad lo vivieron los entrenadores Esteban Solari y Alfredo Berti.
El punto fue poco para las aspiraciones de ambos, quienes se fueron pensando en que pudieron hacer un poco más por quedarse con las tres unidades.
Además de la importancia que tiene en lo anímico un clásico, ambos necesitaban los puntos para hacer crecer sus chances de clasificar a los octavos de final del Torneo Apertura de la Liga Profesional.
Sebastián Villa, desequilibrante por el sector izquierdo, generó las mejores chances para la visita. Sin embargo, fue el local el que pegó primero a través de Santino Andino.
En el inicio del complemento se vieron los mejores minutos del Tomba, que sin embargo no logró liquidar el partido. Y lo aprovechó la Lepra para gritar el empate por intermedio de Iván Villalba, quien de cabeza tras un tiro de esquina puso el 1-1 final.