Real Madrid gana, o empata. Pero igual clasifica. Con dudas, con fallas, como sea, el Madrid pelea todos los frentes. Está a tres puntos de la cima en la Liga Española, está en los cuartos de final de la Champions, y ahora, clasificó a la final de la Copa del Rey.
En un partido de locos, lleno de goles, Real Madrid regresa dos años después a la definición de la Copa del Rey. A pura garra ante su falta de autoridad, respondiendo a los golpes de una Real Sociedad que casi da el golpe en el mismísimo estadio Santiago Bernabéu. A los 48 minutos del complemento, Oyarzabal puso el 4-3 que mandó a la prórroga un partido cargado de emociones. Y en el tiempo extra, el Madrid encontró con un cabezazo de Antonio Rüdiger el 4-4 final que le dio la clasificación.
Espera en la final por el Barcelona o Atlético de Madrid, que se miden este miércoles, a las 16.30. E la ida, igualaron 4-4.
El equipo de Carlo Ancelotti llega con vida en todos los grandes torneos a la recta final de la temporada. Y acostumbra a ganar la mayoría de finales que disputa. Es verdad que a la Copa del Rey es al que menor importancia le da (dos conquistas en la última década). Pero ahí, con los buenos resultados encontrados en las rotaciones del sabio entrenador Ancelotti. En una competición que pone en valor la figura de Endrick. Cinco tantos en cinco partidos.
El joven delantero brasileño fue decisivo en la semifinal ante la Real Sociedad, marcando en el Reale Arena el tanto del triunfo y sacando del primer apuro al Real Madrid de local.
A puro gol
Real Madrid ganó 1-0 en la ida, pero rápido perdió la ventaja. A los 16 minutos, Barrenetxea adelantó a la Real Sociedad. El 1-1 llegó a los 30 minutos por Endrick. Así se fueron al descanso. Pero a los 27 de la segunda mitad, en contra David Alaba puso en ventaja a la visita. A los 35, Oyarzabal alargó con el 3-1 de la Real Sociedad, que clasificaba a la final.
El 2-3 lo marcó dos minutos después Bellingham. A los 41, Tchouaméni anotó el 3-3 que clasificaba directo al Madrid, pero a los 48, Oyarzabal mandó a la prórroga con el 3-4 de la visita.
Pero nunca hay que dar por muerto al Real Madrid. Cuando quedaban cinco minutos del alargue, y todos empezaban a pensar en la definición por penales, el “loco” Rüdiger desató la locura en la Casa Blanca.