Sebastián Fassi, el vicepresidente deportivo de Talleres, llegó al Kempes para presenciar el partido del primer equipo albiazul ante São Paulo en la fecha inicial del Grupo D de la Copa Libertadores.
El hijo mayor del presidente albiazul se refirió a la agresión sufrida cuando se retiraba del clásico ante Belgrano en el Gigante, por parte de un socio celeste que ya fue castigado con tres años de inasistencia a las canchas. También habló de la bandera de Bolivia exhibida por un jugador de la “T” en el micro, más las señas y ademanes de los jugadores de Talleres hacia la gente de Belgrano.
-¿Qué análisis hacés de lo que te pasó?
-Un inadaptado no define a la afición de un club como Belgrano. una institución que viene haciendo muy bien las cosas. Son cosas que pasan en nuestro fútbol que habría que erradicar. Sea de la hinchada que sea. Si es de nuestro club, de Belgrano, River, Boca, del que sea. Creo que se tienen que aplicar estos protocolos para disfrutar la fiesta del fútbol de una manera civilizada y sin perjudicar ni a los jugadores, ni a la gente del otro club. Al final somos rivales, no enemigos.
-Es difícil no reaccionar…
-Bueno, por eso hay que estar preparado. El nivel de exposición que tenemos nosotros no es normal y es muy difícil estar en nuestra posición. Previo a eso, estuvimos antes de salir media hora aguantando los insultos de toda la gente y bueno, por ahí uno se ríe y dice, “Sí, qué fácil”. Pero tampoco está bueno, ¿no? Que te estén insultando durante 30 minutos y no poder hacer nada. Es parte de las dificultades que tenemos que afrontar como dirigentes, no solamente nosotros acá en Talleres, y si viene la gente de Belgrano acá al Kempes probablemente sea igual y así es en todas las canchas. Mientras no crucen la línea y sigamos manteniendo esa línea de civismo y de respeto, creo que al final es parte del folklore del fútbol, pero siempre y cuando no cruce esa línea de de respeto.
-Se inició una investigación por las reacciones de un jugador en el final, también en el micro. ¿Qué se sabe al respecto?
-Todavía no nos han notificado nada. Sé que hay una investigación, la vi en redes sociales. De la misma manera, nosotros podemos argumentar con todos los objetos que estaban tirándole a nuestros jugadores, con los papeles que tiraron a la cancha, con escritos ofensivos hacia nosotros, con la bandera que sacaron haciendo alusión y una burla a nuestra gente. Entonces, realmente el que se lleva, se aguanta, dicen. Entonces, al final, nos gusta insultar al otro, pero si el otro reacciona ya no nos gusta. Creo que mientras sea dentro de un contexto sano, es parte del fútbol.
-¿Pudiste ver lo de la bandera, la fotos que se sacaron, algunos videos y demás, y algunos objetos de los jugadores también de Talleres de adentro hacia afuera, como así también hubo gente que le hacía señas a Rick?
-Lo vi, lo vi. El tema con nuestros jugadores será un tema que tendremos que hablar, se entiende. Más bien se entiende, se entiende la reacción de los jugadores. Es entendible porque sabemos a la presión que están sometidos, porque sabemos lo difícil que es estar 90 minutos con la gente insultándote a vos, a tu familia, a tu madre, a tus hijos, con tu raza. Sabemos lo difícil que es, entonces se entiende. Pero, ahora, nosotros tenemos que estar por encima de esa gente, tenemos que estar por encima y Talleres es un club que tiene que estar por encima de ese tipo de reacciones, que es lo que espera al final el hincha rival. Tenemos que estar por encima. Se entiende, más bien no lo justifico.