“¿Qué pasaría si después de la selección regreso a Instituto? ¿Por qué no?”. La frase supo decirla Gerardo Martino cuando era DT de la Albiceleste hace prácticamente 10 años.
Lo cierto es que, después de su paso por la selección, “el Tata” no regresó a la Gloria y su último paso fue por el Inter de Miami, donde dirigió una vez más a Lionel Messi.
Y al haberse quedado sin trabajo días atrás, muchos hinchas se ilusionaron con que la dirigencia se jugara un lance con Martino. Pero no hubo más que eso.
El entrenador actualmente vive en Miami y, tras haber entrenado a la selección de México, su nombre está en la mira de varios equipos importantes del país azteca. Entre muchos clubes del mundo que lo buscan.
Por eso los dirigentes entienden que es un “delirio” un pedido así en relación con lo que les solicitaban algunos fanáticos en redes sociales.
“No nos vamos a apurar con la elección. Dentro de lo que nos ofrecieron, aún no hay nada que nos termine de convencer. Pero estamos escuchando a varios”, le aseguraron desde Instituto a este diario.
Un paso inolvidable
Cuando llegó a Instituto para dirigir al equipo en la Primera B Nacional, Gerardo Martino tenía 38 años. Un joven entrenador que poseía como experiencia haber dirigido a Almiranta Brown de Arrecifes y a Platense. En esa temporada 2000/2001, ese equipo de la Gloria que dirigió “el Tata” dejó una huella. Más allá de no haber logrado el objetivo del ascenso a Primera División, aún hoy se lo recuerda por lo bien que jugaba.
Cuando llegó a Instituto para dirigir al equipo en la Primera B Nacional, Gerardo Martino tenía 38 años. Un joven entrenador que poseía como experiencia haber dirigido a Almiranta Brown de Arrecifes y Platense. En esa temporada 2000/2001, ese equipo de la Gloria que dirigió “el Tata” dejó una huella, que más allá de no haber logrado el objetivo del ascenso a Primera División aún hoy se lo recuerda por lo bien que jugaba.
Durante la charla en el predio de Ezeiza, Martino escuchaba las preguntas con un gesto serio. Pero cuando la consulta fue por aquel Instituto, su cara cambió a un semblante de satisfacción.
“Ese fue uno de los mejores equipos que vi jugar en el Nacional B. Está mal que lo diga yo, porque lo dirigía. No sé si el de (Darío) Franco jugaba mejor. La primera época de ese Instituto de Franco me encantaba. Tuvo una primera rueda extraordinaria. Nosotros, en aquel 2000/2001, tuvimos más regularidad. Fuimos más regulares a lo largo del año. Ellos, en la segunda parte, bajaron un poquito el nivel. Pero, en el momento más alto de rendimiento, me parece que el de Darío fue superior. Pasa que nosotros tuvimos épocas de seis, siete, cinco, cuatro goles todos los partidos. Pero teníamos un equipazo. Para los futbolistas del Nacional B, ese equipo era maravilloso”, recordó “el Tata” ante La Voz años atrás.
Y agregó: “A mí me lo hacen saber siempre que esos dos equipos de Instituto, sin haber logrado el objetivo, quedaron en la memoria del hincha. Esas cosas se reconocen con el paso del tiempo”.
Y al recordar aquel plantel, contó: “Ese grupo tenía algo que también hace a los grandes equipos. Eran unos pibes maravillosos. Había cuatro o cinco líderes que tenían una cabeza extraordinaria. Convencidos de lo que hacían. Si no tenés futbolistas a quienes la cabeza les funcione bien..., se hace muy difícil. Sebastián Brusco era un lujo, a quien no pedí, y me demostró que podía jugar. Y jugó todo el año. ‘Jorgito’ Priotti era un lujo. ‘El Chilo’ Risio era un lujo. Mauro Amato era un lujo. Encima, después de todo lo que teníamos, aparecieron ‘Carlitos’ Sánchez y Damián Felicia. Dos pibes del club que terminaron jugando porque eran muy buenos”.
Al ser consultado sobre por qué no ascendieron, explicó: “Fallamos en las finales. Es tan injusto... Nosotros hicimos 71 puntos. Una enormidad... Y no ascendimos por las finales. Si era por puntos, lo ganábamos de punta a punta”.