Julián Álvarez sonríe, cómodo en su nuevo hogar: el Atlético Madrid. En el equipo dirigido por Diego Simeone, el argentino de 25 años encontró un grandísimo nivel y se asentó como una de las grandes figuras de LaLiga. “Es un club muy lindo y tiene mucho de argentino, no solo por los jugadores, sino por la garra y la pasión”, destacó la Araña.
En una charla con Infobae, el delantero repasó su presente en España, su salida del Manchester City y detalles de la Selección Argentina. Desde su llegada al equipo del Cholo,el de Calchín se adaptó rápidamente, registrando 20 goles y cinco asistencias en 39 partidos.
Sobre su arribo al cuadro colchonero, Julián confesó que tuvo mucho que ver Giuliano Simeone, con quien compartió plantel en la Albiceleste que disputó los Juegos Olímpicos en agosto: “Compartimos justo en los Juegos Olímpicos. Desde el primer día que llegué allá a Francia, estaba todos los días, todos los días metiéndome ficha hasta que bueno… Un poco después tomé la decisión”, afirmó.
Uno de los momentos más recordados de su temporada fue el penal picado contra el Real Madrid en el Bernabéu: “Lo había pensado dos días antes. En los entrenamientos pateé varios, y en el último lo piqué para probar. Sabía que (Thibaut) Courtois es gigante, pero yo estaba convencido”, explicó.
El festejo de aquel gol también generó repercusión, ya que emuló la icónica celebración de Lionel Messi. Sin embargo, reveló su verdadero significado: “A mi mamá le dije el otro día: ‘Parece que tenés la bola mágica’. Porque antes del partido con Leverkusen me escribió, creo que fue el 21 de enero que jugamos y el 19 de enero sería el cumpleaños de mi abuela. Siempre digo que elegí el 19 cuando llegué al Manchester y acá por el cumpleaños de mi abuela. Nosotros vivimos mucho tiempo en su casa. Fue una persona muy importante y, bueno, me escribió mi mamá ese día y me dijo ‘Hoy si hacés un gol, dedicalo al cielo’.
Sobre su paso por el Manchester City, Álvarez aclaró que la decisión de partir no estuvo motivada por malestar. “En el City confiaron en mí, jugué muchos partidos, hice goles y ganamos títulos. Pero necesitaba un nuevo desafío”, afirmó.
A pesar de su buen desempeño, quedó con la espina de no haber jugado más minutos en los encuentros trascendentales. “En la final de la Champions no entré, en la semi jugué poco. Son partidos que a uno le gustaría jugar”, comentó con honestidad.