Todo el panorama conspiraba contra el hincha. Realmente la organización del partido de Copa Argentina entre Instituto y Deportivo Madryn pareció planeado y planificado para jugarle en contra al hincha.
Es que primero hubo una larga demora en avisar el horario y la sede del partido por los 32avos de final, que se rumoreó que se jugaría en Santa Fe o San Luis.
Obviamente, jugar en Santa Fe, en cancha de Unión o Colón, era una señal importante para la gente de la Gloria, que tenía un viaje más accesible y cercano.
Finalmente, se confirmó que se jugaría en la cancha de Estudiantes de Caseros, un estadio poco grato para la gente de la Gloria.
Muchos esperaron que se aprovechara el feriado del 2 de abril para facilitarle algo las cosas a los fanáticos, pero ni eso sucedió.
¿Algo más? Sí, no se vendieron entradas en la cancha el día del partido.
La venta se dio martes y miércoles en las boleterías de Sucre y Calderón de la Barca, de la Gloria, donde el movimiento no presagiaba lo que se vio en la cancha.

“Se vendieron unas mil entradas”, avisaron desde el club.
Pero lo que se vio cuando arrancó el partido en la cancha de Estudiantes de Casero fue lo de siempre: el fanático de la Gloria jamás abandona al equipo.
El público Albirrojo pobló de buena manera una de las tribunas del estadio del Pincha de Caseros, alentando desde el minuto cero.
Otra demostración de que el hincha de Instituto es fiel, más allá de los resultados que no han sido los mejores en este 2025.