Rodrigo “Chapu” Braña dejó de ser el entrenador de Nueva Chicago. El exmediocampista presentó su renuncia luego de una reunión con la comisión directiva, poniendo fin a su ciclo tras apenas cuatro partidos, en los que el equipo sumó un empate y tres derrotas.
El Torito, que el año pasado quedó a las puertas del ascenso, ahora se encuentra en la búsqueda de un nuevo técnico que pueda revertir este complicado inicio en la Primera Nacional.
Un ciclo corto y sin resultados
Esta fue la primera experiencia de Braña como DT tras su paso como jugador por Quilmes y Estudiantes de La Plata. Sin embargo, el arranque no fue el esperado. Su debut fue con una derrota 2-0 ante San Telmo en el Estadio República de Mataderos. Pocos días después, en la Copa Argentina, su equipo volvió a caer por el mismo resultado frente a Gimnasia de Mendoza.
En la segunda fecha de la Primera Nacional, Chicago visitó el siempre complicado Cementerio de los Elefantes y perdió 2-1 ante Colón. Su único punto lo consiguió en su último partido, un empate 1-1 frente a Chacarita. En ese encuentro, Iván Molinas abrió el marcador para el Torito, pero Maximiliano Meléndez selló la igualdad.
Más allá de la dificultad del calendario, Braña no logró plasmar su idea en el equipo, y la gente se lo hizo saber. Tras el empate ante Chacarita, la hinchada mostró su descontento, lo que influyó en la decisión del Chapu de dar un paso al costado.
Con un punto sobre nueve posibles en la Primera Nacional y eliminado de la Copa Argentina, el paso de Braña por Chicago fue breve y con saldo negativo. Una situación similar vivió Walter Erviti en Belgrano, donde solo dirigió cuatro partidos y también sumó un empate.
Ahora, el Chapu Braña analizará su futuro, mientras que Nueva Chicago deberá enfocarse en encontrar al DT indicado para volver a pelear por el ascenso.