A 17 días del debut en el Apertura de la Liga Profesional, previsto para el 23 de enero a las 22.15 frente a Newell’s en el estadio Mario Alberto Kempes, Talleres vive un tiempo de definiciones que no termina de acelerarse.
El calendario aprieta –con partidos ante Vélez y Platense cada cuatro días– y el equipo de Carlos Tevez está hoy más cerca de empezar a ensayar con lo que tiene que demostrar una versión renovada. De hecho, los primeros amistosos ante Tigre y Lanús los encontrarán con un 11 muy parecido al que cerró su participación ante Boca en los octavos del último Clausura.
El mercado, por ahora, camina lento. Talleres reforzó su perfil vendedor con salidas importantes: la venta de Juan Camilo Portilla, titular indiscutido; la de Federico Girotti, una pieza de recambio, y las cesiones del delantero Nahuel Bustos y de los enganche Emanuel Reynoso y Rubén Botta.
Además, Miguel Navarro, pasó de ser titular a ajustarse a un contraturno que alteró su normal preparación, algo que lo sacó de la consideración del DT. Es cierto que hay gestiones en marcha para conseguir los refuerzos y que varias podrían cerrarse en el transcurso de esta semana, pero entre la puesta a punto física y la adaptación a la idea del DT de quienes lleguen, el escenario más probable será el de ingresos graduales, con minutos dosificados.
“Esta semana comenzará a moverse el mercado, con altas”, indicaron desde la directiva. Como fuera, habrá un Talleres inicial, más parecido al del final de 2025, y el siguiente será el que pueda tener un vuelo futbolístico y con las variantes esperadas.
La historia reciente marca que son pocos los casos de futbolistas que llegaron, se pusieron la camiseta y, con apenas tres prácticas, debutaron bien. El antecedente más cercano fue en 2025 con Gabriel Báez; más atrás, el de Leonardo Gil en 2016. Carlos Tevez sabía que este escenario —el menos deseado— podía darse. Conocía que los ocho refuerzos que pidió iban a llegar muy cerca del debut o incluso con el torneo ya en marcha. De hecho, él mismo charló con varios.
El entrenador y las limitaciones reales
Dicen que en el día a día, Tevez suele bromear cada vez que le preguntan qué le hace falta. Pero cuando se pone serio, entiende que este Talleres de mercado lento lo va a exigir más que nunca.
Con refuerzos sobre la hora o con el certamen iniciado, el DT deberá convivir con limitaciones conocidas: la falta de un conductor natural ya que partieron Rubén Botta, Emanuel Reynoso y Luis Sequeira (está en eso), de un “9” de área realmente efectivo y de un recambio profundo que sostenga la intensidad.
En contrapartida, la vuelta de Bruno Barticciotto puede ofrecer un aporte goleador que la “T” no tenía, sumado a su movilidad. Alternativa a “Barti”, el pibe Valentín Dávila. También aparece como noticia positiva la recuperación de Valentín Depietri, cuyo lugar había sido ocupado por Luis Angulo. Un tridente ofensivo con Rick es una alternativa válida, luego de haber probado con la dupla de extremos veloces.
La salida de Juan Camilo Portilla rompe un eje y obligará a Tevez a optar por tres volantes centrales para sostener el equilibrio como Matías Galarza, Mateo Cáceres y Ulises Ortegoza. El modo directo y el juego a uno o dos toques asoman como alternativas conocidas para el DT. No tener a volantes creativos es tan condicionante como la falta de un “9″ goleador.
Atrás, en cambio, el panorama es más claro: la defensa está armada con Augusto Schott, Matías Catalán o Santiago Fernández, José Palomino y el mencionado Báez y tiene un liderazgo indiscutido en Guido Herrera.
No es poco lo que Talleres tiene hoy. Está justo y necesita del recambio en el que hoy aparecen varios juveniles porque para alcanzar el protagonismo que debe asumir en el Apertura, deberá superarse en estas primeras fechas, resistir el contexto y ganar tiempo, hasta que los refuerzos lleguen y le aporten ese plus que hoy se hace esperar.



























