Otra vez sopa, aunque esta vez en un partido entretenido que amagó en varios pasajes irse para un lado o para el otro. Pero, al final, como viene sucediendo ya hace rato, el empate no se pudo quebrar y nuevamente Belgrano y Talleres se quedaron con cuentas pendientes para el próximo cruce.
Mientras tanto, y por imperio de tanta paridad, las rachas se siguen extendiendo y alargando sus números, con cifras que parecen destinadas al infinito y que relativizan todo. El listado es largo y de ambas partes de esta “cinchada” se encuentran aristas favorables. Claro, es el análisis del vaso medio lleno o medio vacío, según el cristal con que se lo mire.
Para empezar, imaginando una disputa entre hinchas, el Albiazul puede presumir que nunca perdió en Alberdi ante el Pirata en torneos de AFA y que lleva 51 años invicto en ese reducto, desde el primer choque entre ambos, por el Nacional de 1974.
La respuesta del local podría ser igual de contundente, con un “ustedes tampoco pudieron ganarnos”. Y claro, es que la ecuación es sencilla, ya que igualaron las seis veces que se cruzaron: 0-0 (1974), 2-2 (1975), 0-0 (2017), 1-1 (2023), 2-2 (2024) y 1-1 (2025).
Una cuestión que sí viene dándole alegrías a la “T” es, contra todo preconcepto, jugar en el Julio César Villagra. ¿Cuál es la razón? Que allí, además de lo expresado en el párrafo anterior, ya suma 14 visitas oficiales sin perder de manera oficial (contando AFA y Liga Cordobesa), con cinco éxitos y nueve empates. En el Gigante, el último triunfo local se remonta a la época del “blanco y negro”: 4-2 por el Zonal de 1973.
Otra cuestión similar, con muchos empates y leve predominio de la “T”, es el de sentirse “torazo” en rodeo ajeno. Curiosa marca la de este clásico: cuando el público se unifica en una sola hinchada, nunca pudo ganar el equipo dueño absoluto de la tribuna. Ya suman 12 encuentros con esta característica, donde el local nunca pudo festejar, registrándose 11 empates consecutivos. El único resultado que salió de esa monotonía fue el recordado triunfo tallarín de la B Nacional 2007/08 (1-0), cuando Ivan Borghello marcó el denominado “gol del silencio” ante 40 mil piratas en el viejo Chateau.
Con el 1-1 de este domingo se alargó, además, la igualdad absoluta en el historial general (133 victorias por bando), a la vez que extendió a 22 años la racha en la cual el Matador no logra pasar al frente del mismo. Es que la última vez que la “T” dominó la serie fue el 20 de septiembre de 2003, cuando se imponía 127-126. Desde entonces, el clásico alternó entre leve paternidad celeste y números empatados.
En el ámbito de la AFA, Talleres sigue gozando de una mínima diferencia: 11-10 en victorias, con 23 igualdades.
Una racha donde Talleres sí viene logrando sacar cierta ventaja es la que lo mantiene invicto hace 19 años en partidos oficiales ante su tradicional adversario. La última alegría del Celeste “por los puntos” ya se va poniendo añeja: fue el 15 de abril de 2006, en el Estadio Córdoba, cuando se impuso 2-1 con recordado gesto desubicado de Mariano Campodónico. Después hubo 14 duelos, con mayoría abrumadora de empates (11) y tres triunfos albiazules.
A fuerza de tantos partidos carentes de vencedores, los números se vienen aburguesando, sin moverse de una tendencia que, a lo largo de 111 años de rivalidad, nunca terminan por decidirse a ponerse firmemente de un lado.