Caminar entre árboles, pisar el pasto, escuchar el sonido de los pájaros y respirar un poco de aire limpio siempre viene bien. La naturaleza es un buen cable a tierra cuando la vida cotidiana nos presiona.
Todo eso pueden disfrutar los vecinos de Manantiales, el barrio desarrollado por Edisur en la zona suroeste de la ciudad de Córdoba, que tienen a su alcance una plaza, un parque o un corredor ambiental a una distancia no mayor a cinco cuadras.
Cuando el desarrollo esté concluido, los sitios verdes representarán una superficie de 114 hectáreas en distintas formas y escalas. Esto implicará un total de 12 m2 por habitante, lo que supera a los 10 m2 que sugiere como óptimo la Organización Mundial de la Salud.
Cada uno de estos espacios públicos conforma un todo interconectado, que busca recrear el antiguo paisaje natural de la cuenca de La Cañada.
70 cuadras de parque
A escala urbana y con 60 hectáreas de superficie, el Parque La Cañada se consolida como uno de los más grandes de la capital cordobesa, junto al Parque Sarmiento y al Parque Kempes.
Gracias al esfuerzo conjunto entre los sectores público y privado se puede disfrutar del contacto con la naturaleza en plena ciudad y a minutos del centro. Todo en un área que aporta bienestar físico y cuidado del medio ambiente, incrementando la calidad del aire y promoviendo la biodiversidad.
La intervención total cubre unas 70 cuadras de recorrido del arroyo, de las cuales ya hay 2.000 metros completados con un sendero mixto (peatonal y bicisenda) de tres metros de ancho, sectores de permanencia, sendero táctil para no videntes, rampas, dársenas para estacionamiento y alumbrado público.

También se realizaron tareas de recuperación y saneamiento ambiental en la cuenca alta de La Cañada y del Canal Maestro Sur. Así como la puesta en valor del Acueducto 7 Alcantarillas, una de las obras de ingeniería más importantes de la historia de Córdoba, que fue construida en 1897 por los ingenieros Carlos Cassaffousth y Eugenio Dumesnil.
Un corredor hacia la biodiversidad
A nivel sectorial, el Corredor Ambiental se presenta como un paseo que se suma a la ciudad con la finalidad de fomentar la biodiversidad, mitigar la contaminación sonora, purificar el aire y aliviar el aumento de la temperatura.
Este espacio conecta los barrios de Manantiales II y allí se prevé una forestación con 3.000 especies nativas.
Se trata de un boulevard de 6.000 metros lineales (60 cuadras) que suman 12 hectáreas totales de verde y representan el doble de tamaño del boulevard Chacabuco original.
Las plazas son puntos de encuentro
En Manantiales, las plazas barriales funcionan como corazones verdes públicos, porque representan un lugar de encuentro para los vecinos. Cada uno de ellos puede encontrar uno de estos espacios a un máximo de sólo cinco cuadras de distancia, por lo que la cercanía es una invitación constante a hacerlos parte de la rutina.
Tienen una superficie promedio de entre 5.000 y 15.000 metros cuadrados (la Plaza San Martín tiene 9.717 m2). Además, más del 80% de las plantas y especies que se colocan en ellas son propias de la flora nativa local, requiriendo menos mantenimiento, ayudando con la regulación de excedentes pluviales y atrayendo animales autóctonos, como mariposas, colibríes y abejas.

Las plazas cuentan con rampas, senderos táctiles, juegos y mobiliarios integrados, senderos colindantes a calles públicas con pendientes amigables, luminarias en centro y perímetros. También disponen de una “plazoleta seca”, pensada para distintos usos de la comunidad, como pueden ser ferias, shows artísticos, reuniones, entre otros.
#DatoEdisur: Grupo Edisur promueve la conexión con la naturaleza desde su Edificio corporativo.