La violencia ubicua de territorios como el mejicano se extiende a su propia representación audiovisual, mediática, narrativa, una saturación tan difícil de desactivar como los hechos verdaderos. Ese rodeo heroico es el que propone Sujo: hijo de sicario, filme de Astrid Rondero y Fernanda Valadez que ganó el gran premio del jurado en la competencia World Cinema del Festival de Sundance.
El pequeño Sujo (Kevin Aguilar) contempla las turbias andanzas de su joven padre Josué alias “el ocho”, un asesino de cártel del que intentan separarlo sus tías Nemesia (Yadira Pérez) y Rosalía (Karla Garrido). Ellas con su cuidado le darán al infante otra opción de vida, lejos de las armas y los ajusticiamientos, haciendo posible un refugio doméstico en ese páramo rural situado en Tierra Caliente, en el estado de Michoacán.
En estrecha sintonía con el actuar maternal de esas mujeres y la inocencia de los niños, la cámara en Sujo se guía por el pudor y la sensibilidad antes que por el énfasis morboso. Los tiros y la sangre son excepciones laterales en el largometraje, que se focaliza en la naturaleza circundante (cactus, estrellas, maleza, insectos, animales, calles de tierra, lluvia y chispas de hogar en la espléndida fotografía de Ximena Amann) contraponiendo una belleza inusitada a la supuesta sordidez del tema.
De modo semejante, el acercamiento a las escenas dramáticas se da a través de cortinas o ventanillas de auto, un filtro suave y casi transparente que obedece a la mirada sutil de la infancia. Los sicarios apenas si aparecen y si lo hacen están a menudo de espaldas o borrosos o distantes, mientras que las caras de niños y de mujeres resaltan en primer plano. La síntesis tierna de esa inversión de roles se da cuando Rosalía le enseña a manejar a Nemesia, y entre risas el coche termina estampándose contra unos benignos ramajes.

Hasta ahí Sujo podría ser una película autónoma, pero en su segunda mitad el niño crece (en interpretación de Juan Jesús Varela) para volverse un adolescente que coquetea circularmente con el peligro junto con sus amigos Jai (Alexis Varela) y Jeremy (Jairo Hernández) y se muda luego a Ciudad de México con anhelos universitarios, donde entra en contacto crucial con la profesora Susan (Sandra Lorenzano). El filme traza así un arco linealmente ambicioso que no retrata solo una situación particular, sino que propone sin aleccionar la misteriosa chance de torcer un destino marcado.
Para ver
Sujo: hijo de sicario. México, EE. UU., Francia, 2024. Guion y dirección: Astrid Rondero y Fernanda Valadez. Con: Juan Jesús Varela, Yadira Pérez y Alexis Varela. Duración: 126 minutos. Clasificación: Apta para mayores de 16 años. Plataforma: Amazon Prime Video.