Tras ser operado de la cadera, en una intervención que se anunció con algunas complicaciones, Alfredo Casero fue dado de alta y, en las últimas horas, le brindó una entrevista a La Nación para hablar de cómo atravesó este último mes, en medio de las suspensiones de las funciones de regreso de Cha Cha Cha.
Consultado por la periodista Valeria Agis, el actor manifestó estar muy feliz por poder estrenar su obra en teatro. “Yo siempre he tenido a Cha Cha Cha en mí. Fabio también. Nos hubiera gustado que estuvieran todos, porque es una celebración. Pero (Diego) Capusotto estaba haciendo otras cosas, no sé… Pienso que para algunos este programa habrá sido más relevante que para otros. Acá celebra solo la gente que quiere. Y con eso estoy feliz. Después de haber estado mucho tiempo cancelado”, dijo.
Ante la repregunta sobre la cancelación, respondió: “Que te escriban la puerta de un teatro o que te bajen obras de cartel no es joda. Eso es lo que se vio. ¿Y lo que no se vio? Yo me mudé porque me habían prendido fuego la puerta de mi casa; creo que fue en 2013. Había criticado a (Daniel) Filmus y a Juan Cabandié, y apareció un boludo en la puerta, que hizo un microatentado, digamos. Entonces me fui. Rajé y dejé todo. Pasan como dos meses y la señora que trabajaba en casa me dice: ‘Hola, Alfredo, acá hay muchos mensajes para vos’. Un día voy y había como 60 mensajes. Empiezo a escuchar y todo era: ‘Te vamos a cortar la cabeza, te odio, te vamos a destruir’. No eran amenazas de muerte, sino de cancelación. Eso pasó durante 13 años”, recordó.
En un momento de la entrevista, el cómico habló de su infancia y llamó la atención con sus declaraciones. “Bueno, digo lo que me acuerdo. Me acuerdo de que mi vieja estaba con problemas. Hubo grandes problemas familiares en mi primera infancia. Me acuerdo de nosotros, yéndonos de Vicente López, donde vivíamos, a Avellaneda, al Barrio Güemes. Atrás estaba el Mercado de Lanares. Yo vivía en el Edificio 2. Mi abuela en el S2, que era del otro lado. Y desde la casa de ella se veía la cancha de Independiente. No soy de ningún club y aborrezco el fútbol en todas sus formas. Excepto el femenino, porque me encanta ver cómo juegan las mujeres a la pelota”, expresó.
Y también añadió: “Hubo siempre muchos problemas familiares. Mi mamá fue una mujer a la que tuve que cuidar mucho, y que tuvo una vida muy… (duda). Muy rica. Mi mamá tuvo una vida rica porque era una persona artística. Mi vieja bailaba, pintaba, tiraba las cartas… Era una grosa. Todo era gracia, salero, divinura, belleza… Era muy linda. Después, bueno… Toda esta mierda que uno acarrea, que es la historia de uno y de todos los demás, puede destruir a una persona. Y yo estuve con ella toda la vida”, cerró.
La visión de Alfredo Casero sobre Argentina
El cómico también criticó al periodismo y dejó su visión sobre la actualidad del país. “Yo no estoy contra el periodismo, sino contra la gente que se dice periodista y no sabe ni las tablas. Ser periodista es una cosa muy importante para que la agarre cualquier pelotudo. Y hay algo peor: que los que son periodistas acepten a un pelotudo como periodista y le permitan que ejerza”, dijo.
Y concluyó: “A Argentina la amo, como siempre. Pero la Argentina es una madre idiota, que no para de darle de mamar a gente que no la valora. La Argentina es el gran amor de mi vida. Es una verdadera lástima que haya sido inundada por mentirosos. Es un momento terrible del mundo, con una guerra tremenda, acá estamos dormidos y hablando boludeces”, concluyó.