El mundo del cine despide a una de sus figuras más influyentes. Roger Allers, director, guionista y arquitecto fundamental del llamado “renacimiento Disney”, falleció a los 76 años. Su partida marca el fin de una era para el estudio donde ayudó a definir la infancia de millones de personas con clásicos inolvidables de los años 90.
La noticia fue confirmada por el productor y colaborador cercano de Allers, Dave Bossert, quien describió al cineasta como un “artista extraordinario” y un pilar del estudio. Según reveló Bossert, apenas unos días antes de su fallecimiento, Allers se encontraba de viaje por Egipto, manteniendo el espíritu entusiasta que lo caracterizó durante su carrera.
Un legado que transformó la animación
Nacido en Nueva York en 1949, Allers inició su camino en Disney a principios de los 80 trabajando en el storyboard de Tron. Su ascenso dentro de la compañía fue constante, participando en títulos clave como La Sirenita y La Bella y la Bestia. Sin embargo, su consagración mundial llegó en 1994, cuando codirigió “El Rey León” junto a Rob Minkoff, película que no s fue un éxito histórico de taquilla, sino que también le valió un Globo de Oro.
El impacto de su creatividad no se limitó a la pantalla grande. Allers fue el responsable de adaptar “El Rey León” para el teatro, escribiendo la versión de Broadway que se convirtió en un fenómeno global y le otorgó un premio Tony. A lo largo de los años, también colaboró en otros proyectos emblemáticos como Las locuras del emperador, Lilo & Stitch y el cortometraje The Little Matchgirl.
El adiós de un “visionario creativo”
Desde la cúpula de Disney, el CEO Bob Iger rindió homenaje a Allers a través de un comunicado, definiéndolo como un “visionario creativo” que entendía como pocos la conexión entre los personajes, la emoción y la música. Por su parte, quienes trabajaron con él, como Bossert, destacaron su calidez humana: “Trataba a todos con el mismo respeto, sin importar el cargo”, recordó el productor.
Fuera de Disney, Allers también dejó su huella en proyectos como Open Season y The Prophet. Al momento de su partida, el cineasta deja a su exesposa, Leslee Hackenson, y a sus dos hijos, Leah y Aidan. Aunque su presencia física se fue, su legado perdurará en las historias que ayudaron a consolidar a Disney como el gigante de la animación que es hoy.


























