Este jueves a la tarde, las calles de Palermo y las redes sociales estallaron con la visita de María Becerra a Tapados de laburo, el programa que conducen Nacho Elizalde y Paula Cháves en el canal de streaming de Olga.
Más allá del revuelo que generó su llegada, con las calles cortadas por la masiva convocatoria que tiene la artista, María también aprovechó el espacio para abrirse y compartir aspectos íntimos de su vida.
Con su carisma y el característico humor que la define, abrió la tarde contando que estaba muy nerviosa al ver la cantidad de gente que había en la puerta. “No vayan al baño porque lo reventé”, bromeó.
Luego, en una charla distendida con los conductores y los panelistas Evelyn Botto y Mortedor, habló sobre su momento personal y profesional. A corazón abierto, la cantante contó que atravesó una etapa muy difícil, marcada por las críticas que recibía en redes sociales como X, especialmente aquellas dirigidas a su voz o a su apariencia física.
Según relató, leer constantemente comentarios negativos afectó su seguridad y la hizo dudar de su talento en más de una ocasión. “Yo lo sufrí un montón por esto de las críticas. Llegó un punto en el que me daba un pánico subirme a un escenario. Y me bajaba, y lo primero que hacía, en vez de celebrar con el equipo o algo, era decir: ‘Dame el celular’. Me fijaba en Twitter lo que decían del show y, bueno... Dije: ‘Si no te da la nafta, ponete nafta, no estés pasando a gasoil’, y me puse a entrenar. Es lo que tengo que hacer. Soy cantante, mi voz es mi instrumento, es un músculo, y tenés que ejercitarlo constantemente porque, si no, el músculo se viene abajo”.
En otro momento, habló de sus ganas de ser madre y de su deseo de seguir haciendo música. “Me encantaría hacer otro River”, destacó.
Luego de la entrevista, salió a cantar en la esquina de Humboldt y Cabrera, donde se encuentra Olga, en el barrio de Palermo, Buenos Aires. Atenta al antecedente de Tiago PZK, quien la semana pasada pudo interpretar tres temas con su público, María solicitó más tiempo para cantar varias canciones más.
A pesar de las miles de personas presentes, una niña logró sortear la seguridad, y la Nena de Argentina la invitó a cantar con ella Tatú, su nueva canción.
El tatuaje de María Becerra
En un momento de la entrevista, Mortedor, personaje de Olga, le pidió a la artista que lo tatuara. “María, estoy cada vez más nervioso y te tengo que pedir algo. ¿Me podés tatuar?”, le dijo el joven.
“¿Yo? ¿Cuándo?”, preguntó ella, incrédula. Al darse vuelta, María Becerra vio el estudio preparado y finalmente le tatuó “223″ al joven.