En una de las últimas galas de Gran Hermano, se vivió un fuerte momento de tensión luego de que Santiago del Moro se muestre muy enojado con los participantes por comentarios que escuchó al pasar.
El conductor le reprochó a los jugadores y sobre todo a Martina Pereyra que las cosas se las digan “en la cara”. La modelo, minutos después, se puso a llorar de la angustia.
Del Moro mostró su enojo en medio de la gala. “Chicos, lo mío es una batalla perdida. Si tienen algo para decirme, me lo dicen en la cara, de frente”, lanzó.
El presentador le habló directamente a Martina. “Recién te escuché decir, ‘no, porque me lo hace a propósito’. Chicos me trae los sobres así la escribana y los leo uno a uno. Imaginate para mí sacar un sobre y leer Gabriela o leer Ulises, es mi trabajo”, aseguró, de un modo enfático.
Luego, insistió en que no se enojaran con él y Martina intentó una explicación. “Fue de la ansiedad de querer saber nada más”, replicó. La joven modelo, igualmente, solo le había dicho a sus compañeros que se pelearan “después de que saque el sobre”.
“Esto va para todos igual. Uno tiene que salir primero, uno tiene que salir último, es lo que te toca. A veces les toca a uno, a veces les toca a otro. Para que no se lo tomen tan personal”, expresó.
El conductor también les dijo a los chicos que ni nadie “es tan importante para salir primero” ni “tan poca cosa” por salir último. “Esto es un juego, una competencia. Entiendo que están renerviosos y que ya pasó mucho tiempo, pero yo no quiero que vean fantasmas o que imaginen cosas que no son. Menos de mi parte. Así que, todo corazón, te abrazo acá a la distancia”, cerró la charla con Martina.
Luego de que le dijera que ella tenía que ir al patio porque estaba dentro de los menos votados de manera positiva, Martina habló con angustia de lo que le pasaba. En ese momento, lloró.
“La tensión y las peleas se me hacen bastante difíciles. Soy muy sensible. Entonces los días que está más subida de tono la casa me hace pelota. Pero bueno, ya sé que es parte del juego y es la idea, pero trato de que donde hay discusiones yo me voy. La pelea constante también es conmigo misma en ese sentido”, explicó.
Del Moro, entonces, le habló para contenerla. “Igual Martu, llegaste hasta acá siendo resensible, digamos. Sos refuerte. El juego de muchos es gritar, pero el tuyo va para otro lado. Por algo estás ahí todavía”, aseguró.
“Es como que estos días capaz me sentía así, como en un sube y baja un poco. Pero estoy bien, por suerte. Acá encontré gente también que me contiene un montón y con eso estoy súper feliz”, respondió la chica. “Sos mucho más fuerte de lo que pensás, Martu”, finalizó Del Moro.