La huella del ataque perpetrado contra Israel el 7 de octubre de 2023 por Hamas sigue marcando profundamente a numerosas familias argentinas. Entre ellas, la de Karina Engelbert, una mujer oriunda de Córdoba que emigró con su familia en 1989, a los 17 años. Karina vivió en carne propia el horror al ser secuestrada durante 52 días en Gaza, tras el asesinato de su marido, Ronen.
En un encuentro reciente en Buenos Aires, junto al Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos y la Organización Sionista Mundial, Karina compartió por primera vez en la Argentina, y acompañada por sus hijas, los terribles detalles de aquel fatídico día.

“Mi realidad no es tan linda como quisiera. Es una realidad de mucho dolor. Somos una familia que fue secuestrada y todavía lo estamos porque para nosotros el 7 de octubre aún no terminó”, expresó Karina con profunda emoción en una entrevista con DNEWS.
Karina se encontraba en su hogar en el kibutz Nir Oz, a tan solo 1,7 kilómetros de la frontera con Gaza, junto a su esposo Ronen y sus dos hijas, cuando comenzaron a llegar las noticias de la masacre ocurrida minutos antes en el Festival Nova. Este ataque fue parte de una serie coordinada por Hamas en las zonas fronterizas con Israel, que pronto alcanzarían su kibutz.
“En mi casa hubo una batalla de tiros. Los terroristas tiraron tres granadas. Ronen fue muy mal herido, asesinado, y su cuerpo todavía está capturado en Gaza. Al tiempo fue mi secuestro, violento, me arrastraron, me pegaron, y al tiempo fue el secuestro de mis dos hijas”, relató Karina.
Ronen, paramédico voluntario de Maguen David Adom, había intentado ofrecer su ayuda tras las primeras alertas, pero la indicación fue permanecer en su casa. “Ronen preparó el bolso de paramédico, su arma y a las 7:30 empezaron los primeros llamados de que ya habían llegado los terroristas al kibutz. Cuando vimos los primeros terroristas que estaban llegando, Ronen me pidió que entrara a la pieza de seguridad, que cerrara la puerta y esa fue la última vez que lo vimos”, recordó Karina.
Luego, ella y sus hijas fueron secuestradas. “A mí me pegaron en el momento en el que me sacaron de mi casa y en el camino, cuando me intentaron matar y violar. Fueron 8 minutos de trayecto. Había terroristas palestinos de cualquier edad: niños, gente mayor, hombres. Todos civiles”, detalló.
El tiempo en cautiverio fue un calvario inimaginable. “El cautiverio es un infierno para el cual no hay palabras que lo puedan explicar. Encerradas, sin ninguna libertad, sin ninguna posibilidad de nada. Para ir al baño debíamos pedir permiso. Comíamos solamente una o dos veces por día. Estábamos totalmente incomunicadas del mundo exterior. Las manipulaciones y mentiras eran continuas”, describió.
Karina permaneció 23 días en una casa de Gaza. El 28 de octubre, fue trasladada junto a otras dos mujeres al hospital donde sus hijas estaban internadas tras un accidente automovilístico sufrido durante su secuestro el 7 de octubre. Finalmente, fue liberada tras 52 días de cautiverio.
A pesar del sufrimiento, Karina mantiene la esperanza y la lucha por quienes aún permanecen secuestrados. “La lucha se sigue y la esperanza es lo único que no tenemos que perder. Tenemos que seguir la lucha hasta el último de los secuestrados. Los vivos tienen que volver para recuperarse y estar con su familia. Pero también los que fueron asesinados tienen que volver. Para que podamos terminar este infierno, para terminar el 7 de octubre y para que esta guerra se acabe. La crueldad, la maldad y el odio de los terroristas no tienen límites”, enfatizó.
“El 7 de octubre no terminó. Y hasta que esto no se termine, seguimos viviendo el horror. En la guerra todos pierden. Los 59 aún secuestrados tienen que volver a sus casas y terminar la guerra ahora”, concluyó con un llamado desesperado.
Según estimaciones de Israel, de los 59 rehenes que aún permanecen en Gaza, 24 estarían con vida y 35 habrían fallecido. El testimonio de Karina Engelbert, una cordobesa que vivió el horror en carne propia, resuena con fuerza en Argentina, recordando la urgencia de la liberación de todos los secuestrados para poner fin a esta dolorosa etapa.