El presidente Donald Trump anunció la imposición de un arancel base del 10% a todos los socios comerciales de Estados Unidos, y de manera inesperada, incluyó en esta lista a las Islas Heard y McDonald, un conjunto de islas volcánicas y estériles ubicadas en el océano Índico subantártico. A pesar de ser completamente inhabitadas y de que la última visita humana se cree que ocurrió hace casi una década, estas islas fueron añadidas a la nueva política comercial estadounidense. ¿Fue por alguna razón o se trata de un error?
Según Axios, las islas fueron incluidas en la lista de aranceles simplemente por ser territorio australiano. Durante su discurso, Trump presentó un gráfico de los países y territorios afectados, y hojas impresas distribuidas a los reporteros afirmaban que las islas Heard y McDonald ya imponen un arancel del 10% a Estados Unidos debido a la “manipulación de divisas y barreras comerciales”. En respuesta, Estados Unidos implementó “aranceles recíprocos con descuento” a la misma tasa.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, respondió al anuncio con una fuerte crítica, declarando que “en ninguna parte de la Tierra se está a salvo”. En una publicación en X (antes Twitter), aseguró a los australianos que siempre defenderán los empleos, la industria, los consumidores y los valores australianos, aunque reconoció que los aranceles eran “no inesperados” pero sí “injustificados”.
Dónde están las islas Heard y McDonald
Las islas Heard y McDonald son descriptas por el gobierno australiano como “uno de los lugares más salvajes y remotos de la Tierra”. Llegar a ellas requiere un viaje de 10 días en barco desde Australia Occidental, si el clima lo permite. Son un hábitat virgen para pingüinos, focas y aves marinas, algunas de las cuales están clasificadas como especies de conservación a nivel nacional e internacional.
Un aspecto que añade confusión es que las cifras de exportación de las islas Heard y McDonald sugieren que Estados Unidos ha estado importando bienes del territorio deshabitado. Datos del Banco Mundial muestran que solo en 2022, Estados Unidos importó desde ese remoto lugar 1,4 millones de dólares estadounidenses en productos del territorio, clasificados principalmente como “maquinaria y electricidad”.

Esto plantea interrogantes sobre qué exactamente se estaba enviando desde esta región desolada y cubierta de hielo, según un informe de The Guardian. En los cinco años anteriores, las importaciones estadounidenses fluctuaron entre 15.000 y 325.000 dólares anuales, lo que hace que el pico de 2022 sea aún más desconcertante.
Además de las islas Heard y McDonald, otros territorios externos australianos también fueron afectados por los aranceles, incluyendo las islas Cocos (Keeling), la isla de Navidad y la isla Norfolk. La isla Norfolk, con 2.188 residentes, fue objeto de un arancel del 29%, 19 puntos porcentuales más alto que el resto de Australia. El primer ministro australiano también comentó sobre esto, cuestionando si la isla Norfolk podría ser considerada un competidor comercial de la economía estadounidense. El administrador de la isla Norfolk, George Plant, incluso polemizó sobre los datos de exportación a Estados Unidos.
La decisión de Trump ha generado burlas y críticas en línea, con comentarios sarcásticos sobre los “pingüinos de las islas Heard y McDonald aprovechándose de Estados Unidos”. Algunos sugieren que la inclusión de estas islas podría deberse a una búsqueda superficial de listas de países. Pero ahora es objeto de estudio para saber por qué hubo importaciones desde ese lugar y quién las hizo.
