Luego de la bisagra que implicó la pandemia, el mercado aerocomercial argentino se fue recuperando año a año, pero al ritmo de la crisis económica y los vaivenes de la macroeconomía. Los fenómenos más recientes son la nueva política de desregulación que ejecuta la gestión de Javier Milei y el giro cambiario que comenzó en 2024, y que, debido al abaratamiento del dólar, está impulsando la salida de argentinos al exterior, a contramano del turismo receptivo.
Todos esos factores se ven reflejados en las estadísticas de tráfico de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) de enero, difundidas en las últimas horas.
Un primer dato importante que los números muestran es el crecimiento de la actividad: en enero, movió un total de 4.562.000 pasajeros, un volumen que supera al enero con mayor número de los últimos años, el de 2019 (4.231.000 pasajeros). El incremento también se dio en comparación con enero de 2024: hubo 12% más pasajeros de cabotaje (totalizaron 3.041.000) y 23% más internacionales (1.521.000). En enero de 2019, el flujo al exterior fue de 1.485.000 pasajeros.
Pero una conclusión fuerte que se desprende de los datos de Anac es que no todos los aeropuertos participan igual de este crecimiento. La comparación entre enero 2025 y 2019, y con el año pasado es dispar y arroja ganadores y perdedores.
Qué pasa con Córdoba
En enero de este año, de cada 10 pasajeros que pasaron por el aeropuerto Ambrosio Taravella, tres hicieron viajes al exterior y siete en el país. Hace un año, en igual mes de 2024, esa relación era de dos internacionales cada ocho domésticos.
Los números muestran que el aeropuerto local logró crecer en tráfico total en el arranque del año: gestionó un 5% más de pasajeros. Pero ese crecimiento se explica completamente por la suba en la cantidad de residentes que salieron al exterior: el flujo de internacionales creció un 45% interanual, mientras que el de cabotaje bajó un 6%.
En cantidad, pasaron por la estación aérea un total de 272 mil pasajeros, 14 mil más que en 2024. Esa diferencia positiva resulta de un salto de 25 mil pasajeros internacionales contra una reducción de 11 mil en el cabotaje.
Si se analiza la composición de los 272 mil pasajeros; más de 81 mil fueron aportados por los vuelos fuera del país. El resto se movilizó por rutas internas.
Sin embargo, esos números muestran que el hub local está aún por debajo del movimiento que tenía en 2019 e incluso en 2020. En enero de 2019, gestionó 319 mil pasajeros; al año siguiente, fueron 288 mil; cifras por encima de los 272 mil de 2025.
Bariloche, por ejemplo, es un caso muy diferente. En enero de 2019 totalizó 165 mil pasajeros; muy lejos de los más de 300 mil de Córdoba. Este año, en cambio, pasaron por ese aeropuerto rionegrino 258 mil pasajeros; un 56% más que en 2019.
Ese total dejó luego de Córdoba con el cuarto mayor aeropuerto del país. Pero si se considera sólo el flujo de pasajeros domésticos (en Bariloche creció 11% entre 2024 y 2025), pasa al tercer lugar nacional, desplazando al Taravella al cuarto.
Otras estaciones aéreas que también mostraron en enero números por encima de 2019 al igual que Bariloche fueron los aeropuertos de Ushuaia (146 mil pasajeros totales contra 113 mil), El Calafate (118 mil contra 94 mil), Mendoza (213 mil contra 194 mil) e Iguazú (152 mil sobre 133 mil en 2019).
Párrafo aparte merece Aeroparque, el principal aeropuerto del país, fortalecido esta temporada en su oferta de vuelos regionales: pasó de gestionar 1.199.000 pasajeros en enero de 2019 a 1.509.000 en igual mes de este año. En ese caudal, el flujo internacional saltó a más del doble en el mismo lapso: trepó de 194 mil pasajeros a 457 mil. Sin dudas, funcionó como gran puerta de salida a Brasil, a Chile y a otros destinos regionales.
El mayor crecimiento de tráfico en distintas estaciones aéreas respecto de Córdoba se asocia, entre otros factores, a que el grueso del turismo que recibe la provincia en verano no llega por vía aérea; una situación muy distinta a la que se registra, por ejemplo, en Bariloche. Vale destacar también que, en términos de volumen, por el Taravella pasa un caudal de pasajeros muy superior al de otros aeropuertos.
Cielos abiertos
Desde la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía nacional, se insistió en que la política de “cielos abiertos” está impulsando la actividad aerocomercial.
“Gracias a ella, varios aeropuertos experimentaron un notable aumento en el número de pasajeros internacionales durante enero de 2025″, destacó en un comunicado.
Y enumeró: el aeropuerto de Tucumán registró casi mil pasajeros tras el regreso de la ruta Tucumán-Punta Cana de Aerolíneas Argentinas; El Calafate paso de no tener pasajeros internacionales a recibir, en enero de este año, a 2.362 viajeros, gracias a la nueva conexión con Santiago de Chile, operada por Sky; Jujuy cuadruplicó sus pasajeros internacionales con el inicio de la ruta a Asunción, operada por Paranair; y Rosario experimentó un crecimiento del 164% gracias a la incorporación de nuevas rutas, como la de Punta Cana, y la reactivación de conexiones a Florianópolis, Río de Janeiro y Lima.
En materia de vuelos, las cifras marcan un incremento del 6% en el número de movimientos aéreos (despegues y aterrizajes) en comparación con enero de 2024, alcanzando un total de 34.995 vuelos, frente a los 32.969 registrados en igual mes del año anterior.
Por otra parte, el monitoreo de flujos turísticos que realiza mes a mes el Indec confirma que ese tráfico se compone, mayoritariamente, de argentinos que viajan al exterior (turismo emisivo), y no de visitantes extranjeros que llegan al país. Un fenómeno que amaga con marcar picos este verano.