BOGOTÁ (AP) — Las autoridades colombianas incautaron 49 toneladas de estaño y coltán, componentes clave en la fabricación de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos, que habrían sido extraídos ilícitamente en el este del país y pretendían ser comercializados en China, informó el miércoles el Ministerio de Defensa.
El presidente Gustavo Petro resaltó la incautación de los minerales y aseguró que se está afectando a las disidencias de las extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no se acogieron al acuerdo de paz firmado con el Estado en 2016.
“Esta es la minería ilegal que desarrolla alias Iván Modisco y que estamos desmantelando”, aseguró Petro desde X, antes Twitter, en referencia a uno de los cabecillas más buscados en el país por el que ofrecen hasta un millón de dólares de recompensa.
El coltán y el estaño que se escondían en sacos fueron incautados en Villavicencio, a 122 kilómetros al sureste de Bogotá, cuando eran transportados en un camión que tendría como meta llegar al puerto de Cartagena, en el Caribe.
“Con esta operación se logra intervenir y frenar el envío de este material a China, país al que se pretendía exportar de manera clandestina”, señaló la policía en un comunicado.
Durante la operación fueron capturadas seis personas por presunto tráfico ilegal de minerales, indicó el Ministerio de Defensa.
Los minerales procedían de los departamentos de Guainía y Vichada, en el este del país, donde su extracción se ha convertido en una fuente de financiamiento para los grupos armados que operan en la región.
La policía advirtió que la minería ilegal está destruyendo bosques y contaminando fuentes hídricas y dejando en riesgo a las comunidades indígenas que habitan en el este del país.