Los amplios aranceles nuevos anunciados el miércoles por el presidente estadounidense Donald Trump fueron recibidos en un principio con reacciones mesuradas por parte de socios comerciales clave, lo que puso de relieve la inapetencia por una guerra comercial en toda regla.
El hecho de que los aranceles afectaran más fuertemente a partes del mundo que dormían durante la noche pareció, al menos temporalmente, retrasar parte de la posible indignación.
Sin embargo, en los mercados el panorama fue muy distinto.
El jueves 3 de abril de 2025 quedará marcado en la historia financiera como un “jueves negro” para Wall Street. Los principales índices accionarios en Estados Unidos iniciaron la jornada con fuertes pérdidas, registrando su peor día desde septiembre de 2022. Tanto el S&P 500 como el Nasdaq cayeron más del 3,5%, marcando su mayor baja diaria desde dicha fecha. El Dow Jones también retrocedió significativamente, con una baja del 2,9%, mientras que el Nasdaq, centrado en el sector tecnológico, experimentó pérdidas aún mayores, del 3,9%.
Sacudón en los mercados globales e impacto en el dólar
Se produjo un desplome de las bolsas en todo el mundo como respuesta directa a los anuncios, en los que estableció un nuevo orden al comercio internacional mediante un nuevo programa arancelario. Este plan incluye un arancel del 10% a todas las importaciones estadounidenses a partir del 5 de abril.

Además, se impondrán aranceles aún más altos a países con “malas prácticas comerciales”, como Japón (24%), la Unión Europea (20%) a partir del 9 de abril, y China, que enfrentará un nuevo arancel del 34% que, sumado a los anteriores, eleva el arancel base para sus importaciones al 54%.
Canadá y México quedaron excluidos del régimen arancelario recíproco, aunque aún están sujetos a aranceles del 25% en la mayoría de las importaciones debido a la crisis del fentanilo y la inmigración ilegal, con algunas exenciones como para automóviles.
Como consecuencia de este nuevo orden comercial, el dólar también se debilitó con fuerza, cayendo a su nivel más bajo del año y registrando su mayor retroceso diario desde 2022.
Las reacciones del mercado
La reacción del mercado fue de temor ante el inicio de un ciclo de proteccionismo, de guerra comercial y de mayores tensiones geopolíticas. Desde el lado económico, los inversores ven mayores riesgos de estanflación en EEUU y un impacto negativo en la inflación y riesgos recesivos.
Se teme que el “tarífazo” del 10% termine afectando el crecimiento de la economía de EE.UU., lo que implicaría menores ganancias para las empresas.
Los inversores respondieron vendiendo acciones de riesgo y refugiándose en la relativa seguridad de los bonos del gobierno y divisas refugio tradicionales, como el yen japonés y el franco suizo.
Acciones en picada
El impacto en acciones fue generalizado. Empresas como Nike, Gap y Lululemon Athletica cayeron al menos un 7%, debido a su dependencia de productos y fábricas de Vietnam. Apple, con una cadena de suministro fuertemente ligada a China, cayó hasta un 6,9%. Fabricantes de chips como Nvidia Corp. y Advanced Micro Devices Inc. también sufrieron pérdidas, al igual que las multinacionales Caterpillar Inc. y Boeing Co..

Además, las materias primas también cayeron, con el petróleo desplomándose un 4% y el oro bajando un 1,2%.
Europa también sufre el contagio de la turbulencia
Las bolsas europeas tampoco evitaron el escenario global negativo. El Stoxx50 mostró una merma del 2,3%, y las bolsas de Alemania, Reino Unido, Francia, España e Italia registraron pérdidas de entre 1,3% y 2,7% el jueves, acompañando la tendencia bajista en Wall Street.
Analistas evalúan el impacto fiscal y la estrategia detrás de los aranceles
Analistas de Delphos Investments anticipan una reacción inicial adversa de los mercados de riesgo al aumento de tarifas de Trump. Sin embargo, sugieren que la situación podría mejorar con acuerdos bilaterales.
Consideran que la aplicación de un 10% de aranceles a todos podría verse como una buena noticia fiscal, aunque implicaría un ajuste para el consumidor estadounidense.
Desde Delphos señalan que este “tarífazo” podría tener fines fiscales más que comerciales, buscando una desaceleración económica que impacte en las tasas de interés y debilite el dólar. Adán Hetts, de Janus Henderson Investors, comentó que los “aranceles exorbitantes por país gritan ‘táctica de negociación’”, lo que mantendrá a los mercados en vilo.
Previamente al anuncio, los mercados habían mostrado volatilidad con expectativas crecientes sobre las medidas comerciales de Trump. Analistas ya alertaban sobre el posible impacto negativo en los márgenes corporativos y la disrupción de las cadenas productivas globales. Goldman Sachs y Bank of America preveían que el aumento de la incertidumbre comercial profundizaría la reciente corrección del S&P 500