SANTIAGO (AP) — Miles de trabajadores ocuparon el jueves las calles del centro de Santiago y otras ciudades de Chile para reclamar por las “promesas incumplidas” del gobierno a diversos sectores, entre ellos la educación y la salud, y suspendieron sus actividades durante la jornada.
Los gremios de diversos sectores se sumaron al paro nacional convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) para que el gobierno cumpla una serie de compromisos pendientes como la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales y el proyecto de negociación colectiva, que busca establecer condiciones laborales comunes en lugar de negociaciones individuales.
Una de las principales demandas de la movilización fue la aprobación de la propuesta del llamado “salario vital” que aumenta el sueldo mínimo a 725.000 pesos (unos 760 dólares) desde los 510.636 actuales (535 dólares).
"Son distintas demandas vinculadas a las condiciones de dignidad de los trabajadores públicos y privados, pero principalmente haciendo un énfasis en el salario vital de 725.000 pesos que le permitan a las personas, a sus familias, llegar de manera digna a fin de mes”, dijo el secretario general de la CUT, Eric Campos, en el llamamiento que hizo a los trabajadores.
Con banderas y cánticos, los manifestantes también marcharon para pedir la implementación de incentivos al retiro, el fin de los fondos privados de jubilación y una mayor inversión en sectores como la educación y la salud, que han perdido recursos públicos.
“Nosotros como trabajadores de la educación nos redujeron el presupuesto a su más mínima expresión y los mismos funcionarios tenemos que aportar con todo, tratar de cubrir cosas que el Estado tendría que cubrir”, relató a The Associated Press la profesora Jennifer Vega.
A las precarias condiciones laborales de la educación pública se suma la inseguridad ante una creciente violencia escolar, completó el también profesor Jaime Ovaso. “Los profesores estamos aquí por todos los casos de violencia que ha habido, las agresiones a los docentes, por las sensación de desamparo que tenemos dentro de las aulas”, explicó.
Hace pocas semanas el caso de una profesora de la región de Ñuble que fue brutalmente agredida tras un altercado con un alumno de 14 años reabrió el debate sobre la violencia en las escuelas y hacia los docentes, contra quienes las agresiones no son infrecuentes. El año pasado se recibieron más de 250 denuncias. "Las aulas se convirtieron en un lugar inseguro, con poco respaldo institucional", acotó Ovaso.
Los trabajadores consultados por AP coincidieron en que los consecutivos recortes en los presupuestos son una constante en diferentes sectores de la administración pública, lo que impacta en temas muy básicos, desde sobrecarga laboral y falta de personal hasta problemas de infraestructura que impiden el cumplimiento adecuado de las funciones.
“El presupuesto disminuye y las funciones del trabajo aumentan. Y sin presupuesto no podemos tener servicios públicos de calidad”, sintetizó Evelyn Apeleo Toledo, funcionaria del Servicio de Impuestos Internos.
La concentración inicial en Santiago reunió a cerca de 3.000 personas en la céntrica Plaza de los Héroes, mientras que en Valparaíso centenares de trabajadores ocuparon las calles aledañas al Congreso Nacional, por lo que el tráfico quedó restringido durante varias horas. Igualmente se han registrado protestas y paralizaciones en varias partes de Chile, desde Puerto Montt, en el extremo sur del país, hasta la norteña Iquique.