Me gusta caminar por nuestro parque Sarmiento. Sentir la historia del lugar. Me imagino a aquellos de la llamada “Generación de 1880” que soñaron con un gran parque público, a imitación de lo que sucedía en otras grandes ciudades que se asomaban a la industrialización.
Si bien el primer parque pensado para todos fue en Liverpool, a mediados del siglo XIX, sin duda en Córdoba y en Argentina el gran impulso se lo debemos al arquitecto francés Jules Charles Thays.
Fue justamente en París donde se dieron los grandes cambios de planificación urbana, que para 1860 determinaron la necesidad de grandes pulmones verdes junto a nuevas avenidas y a los barrios en desarrollo. Aquí se llamó justamente “Nueva Córdoba” al barrio que se diseñó junto al viejo centro colonial.
A Córdoba, los primeros impulsos de la Revolución industrial llegaron con la Exposición de 1871, por voluntad de Domingo Faustino Sarmiento.
En 1886 se dictó la Ley 1049, que dispuso la apertura de nuevos barrios y un gran parque de aproximadamente 100 hectáreas.
El notable paisajista Charles Thays llegó a Córdoba en 1889 y en un mes firmó el plano que se conserva en el archivo histórico de la Municipalidad de Córdoba. En su diseño, prevalecen las arboledas, los caminos ondulantes y un lago con dos islas. También canales de riego, cascadas y un jardín zoológico.
Luego de la crisis económica del comienzo de la década de 1890 y la paralización de las obras, el francés se disponía a regresar a Europa, pero el destino quiso que permaneciera en Argentina, y en Buenos Aires fue designado como director de parques y paseos entre 1891 y 1920.
Nuestro parque carecía de nombre, así que en 1911, para el centenario del nacimiento del prócer sanjuanino, se dispuso por ley designar al espacio verde como “parque Sarmiento”.
La rueda de Eiffel
En Tucumán se había también diseñado un gran parque público (obra del propio Thays) en ocasión del centenario de la Independencia de 1816. Y en él se estableció una gran vuelta al mundo, construida en hierro de la famosa empresa francesa de Gustave Eiffel.
Luego de ciertos apremios económicos en aquella ciudad del norte, Córdoba se vio con la oportunidad de comprar la enorme estructura para instalarla en la parte alta del jardín zoológico… ¡pero fue mal armada! Los rayos no fueron colocados de manera correcta (cruzados) y la estructura comenzó a deformarse.
Primero se retiraron algunos de los vagones para reducir el peso, y finalmente la estructura fue cerrada en 1970. Hoy es una escultura de gran valor histórico y estético.
Durante el gobierno de Amadeo Sabattini (1936-1940), se agregaron dos construcciones muy queridas hasta el día de hoy: la escalera monumental llamada “del Coniferal” y el teatro Griego.
Sin embargo, para mediados del siglo 20 ya se habían comenzado a sentir los constantes recortes al diseño original. En efecto, se establecieron primero la escuela técnica Presidente Roca, la Gobernador Álvarez, el predio entregado al Lawn Tenis Club, ministerios y una lista interminable de edificios públicos de dudosa armonía, lo que determinó cada vez menos superficie para el uso público.
La gran avenida central que conecta todo el parque se llama Deodoro Roca, en homenaje al abogado reformista conocido por ser el autor del Manifiesto Liminar de la Reforma Universitaria de Córdoba de 1918.
En un extremo, está el monumento que recuerda al poeta italiano Dante Alighieri, y junto a la plaza España se ubica la escultura que rinde homenaje a la escritora Ana Frank.
Es una pena advertir, al caminar por el parque, el avance del uso del cemento en desmedro del verde. Las concesiones sin control de los restaurantes implican cada vez más restricciones al uso libre del parque.
Luego de la pandemia, los espacios concesionados nunca volvieron a sus áreas ocupadas originales. Por eso afirmo que el Gobierno municipal debe cuidar lo verde. Más aun si le sumamos los estacionamientos vehiculares no regulados y el uso de basureros sin recolección diferenciada.
El resultado es alarmante: de las 100 hectáreas dispuestas originalmente por Thays, en la actualidad existen menos de 45 como superficie de libre disponibilidad para los caminantes. Faltan espacios verdes en la ciudad, y nuestro parque Sarmiento es cada vez más chico.
Cuidar lo verde es algo más importante que simplemente embellecer. Debemos preservar la esencia del parque como punto de encuentro familiar en un espacio natural.
Exdirector del Área Central de la Ciudad de Córdoba (2015-2019)























