Atentos a las últimas drásticas decisiones que tomó Cristina Kirchner como presidenta del PJ nacional, al intervenir los distritos de Salta y Misiones (antes lo había hecho en Jujuy y Corrientes), en el peronismo provincial tomaron nota: Juan Schiaretti renunciará a la presidencia del partido en Córdoba, para cederle esa responsabilidad al gobernador Martín Llaryora.
En el PJ cordobés siempre se cumplió una regla bien peronista: “El que gobierna, también conduce al partido”. Es lo que hicieron Schiaretti y José Manuel de la Sota, que se alternaron la conducción en las últimas dos décadas.
Esta es la versión oficial que brindarán en el PJ provincial, ante la inminente decisión de Schiaretti de comunicar que dejará la conducción del partido para traspasarle el mando a quien lo sucedió en el sillón principal del Centro Cívico.
Sin embargo, en el cordobesismo siguen con atención los últimos movimientos de Cristina Kirchner, que como titular nacional del partido, busca encolumnar al PJ de las provincias detrás de su conducción.
Dos semanas atrás, la expresidenta decidió descabezar el PJ de Salta, imponiendo a Sergio Berni y a la pampeana María Luz Alonso como interventores.

Se trata del partido en la provincia que gobierna Gustavo Sáenz, un dirigente de origen peronista, que siempre estuvo cerca de Sergio Massa, y hoy tiene un buen diálogo con el gobierno del presidente Javier Milei.
Los legisladores nacionales del PJ salteño acompañaron varias medidas de la gestión libertaria. Este habría sido el principal motivo que impulsó a Cristina Kirchner para decidir la intervención del partido en la provincia norteña.
Lo que alertó a los referentes del PJ cordobés fueron los argumentos que expuso Berni para justificar la intervención que decidió Cristina Kirchner para el partido en Salta.
“La intervención del PJ salteño es una decisión política, no administrativa o contable. La decisión política es reorganizar un partido que por sus últimas acciones está más cerca de nuestros enemigos que de nuestra doctrina”, explicó Berni en diálogo al diario El Tribuno de Salta.
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Luego de aquellas declaraciones de Berni, dicen que hubo consultas desde Córdoba a algunos referentes nacionales del PJ. Buscaban tener alguna precisión sobre si Cristina Kirchner analizaba intervenir el PJ cordobés.
Las respuesta no fueron tranquilizadora para los peronistas cordobeses. “Por ahora, Cristina no intervendrá el partido en Córdoba, pero si el ‘el Gringo’ (por Schiaretti) sigue empecinado en impulsar un nuevo partido a nivel nacional, no habría que descartarlo antes de la campaña electoral para octubre”, habría respondido un veterano peronista bonaerense a un operador llaryorista.
Lo mismo repiten los dirigentes cordobeses que tienen llegada al Instituto Patria, donde la expresidenta realiza todas sus reuniones políticas. “Cristina está muy atenta a lo que sucede en todas las provincias. Se sabe que Córdoba es un distrito muy complejo para nosotros, pero no habría que descartar nada, si los referentes del peronismo cordobés juegan por fuera del partido”, dijo una dirigente cristinista pura.
Se sabe, Schiaretti es el líder del nuevo partido nacional Hacemos, que ya tiene reconocimiento en la justicia electoral en una docena de distritos.
Hacemos será el sello que utilizará el cordobesismo en la provincia, y en los distritos en los cuales no vaya en alianza con otros partidos.
Es probable que haya una disputa entre la conducción nacional del PJ y la provincial por la utilización del sello del PJ en Córdoba, en las elecciones legislativas del 26 de octubre.
¿Lo llevará el kirchnerismo o el cordobesismo? por ahora, un interrogante sin respuesta, que podría generar un conflicto.
En este escenario, Llaryora asumirá la presidencia del PJ cordobés, pero sólo será en los papeles: lo más probable es que delegue la responsabilidad de la conducción en el ministro de Gobierno, Manuel Calvo.
Por su parte, el gobernador, que actualmente es el presidente del PJ Capital, le traspasará ese rol al intendente Daniel Passerini.
Aunque no está confirmado, es muy probable que el intendente capitalino no delegue la conducción en otro dirigente y se haga cargo de presidir el partido en la ciudad que gobernará hasta 2027.
El inminente traspaso de la conducción del PJ cordobés de Schiaretti al gobernador Llaryora será con bajo perfil. Un comunicado oficial y no mucho más que eso. No habrá acto masivo el 1° de mayo, para celebrar el Día del Trabajador, como especularon algunos peronistas.