Con una fuerte apelación para terminar en la sociedad con los discursos antisemitas y de odio, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia) de Córdoba inauguró ayer su nueva sede y un moderno centro de monitoreo para brindar seguridad a instituciones que forman parte de la colectividad.
Se trata de una instalación de 100 metros cuadrados dispuestos en el Club Macabi Noar destinados a las actividades propias de la delegación y al funcionamiento de la sala de control que, en conexión con la Policía de la Provincia de Córdoba y la Guardia Urbana de la Municipalidad de Córdoba, darán esa cobertura en tiempo real.
El acto fue encabezado por Adrián Ganzburg, presidente de la Daia Córdoba junto con su par de la Central nacional, Mauro Berenstein, y contó con la presencia del intendente Daniel Passerini, la vicegobernadora Myrian Prunotto y ministros del Gabinete provincial, legisladores de otros sectores políticos, autoridades de las fuerzas de seguridad, además de miembros de la comunidad e invitados.

Ganzburg señaló que tras el cruento ataque de Hamas a Israel el 7 de octubre de 2023, la necesidad de dar seguridad a las entidades que conforman la comunidad escaló a un nivel superior, lo que obligó a redefinir las estrategias de seguridad para las instituciones en todo el mundo, incluyendo a nuestro país y a Córdoba.
El dirigente explicó que la central de monitoreo constituye una “reafirmación de nuestra unidad y fortaleza”, pero remarcó que la comunidad “es parte de la sociedad cordobesa, somos cordobeses, somos argentinos”, enfatizó. “Solos no podemos luchas contra el antisemitismo y los discursos de odio”, indicó.
“Este trabajo es justamente para que las instituciones estén abiertas y la gente pueda ir tranquila y segura”, recalcó Ganzburg.

Berenstein coincidió en que el “antiseministo no tiene fronteras, no va a terminar y tenemos que estar preparados para poder enfrentarlo”, remarcó, y dijo que la seguridad forma parte de los tres objetivos institucionales de la Daia: la lucha contra el antisemitismo, constituirse en veedor de la seguridad y sostener el diálogo con la comunidad política.
A su turno, Passerini remarcó en su mensaje que el dispositivo de monitoreo montado por la Daia “está integrado con todos los que funcionan en la provincia y la ciudad para dar seguridad”. “Celebramos la vida, la diversidad y cuidamos a la gente”, recalcó el intendente.
Prunotto también explicó que el marco colaborativo está basado en la Ley de Seguridad Pública y Ciudadana, sancionada por la Legislatura cordobesa, que no distingue credos o etnias, “es una herramienta que sirve a todos los cordobeses”, indicó.

El proyecto se inició en julio del año pasado. En principio, ocho instituciones de Córdoba, Río Cuarto y Alta Gracia serán alcanzadas por el servicio pero por su condición de escalable puede expandirse en el futuro. El monitoreo pone el foco en templos, colegios, y Macabi. Las obras, los equipos y los sistemas fueron financiados con aportes y donaciones.
Sobre el final del acto, se dio un momento de alta emotividad cuando rabinos colocaron en la puerta de ingreso la mezuzá, un pergamino que contiene escritos dos versículos de la Torá para proteger las instalaciones y a sus ocupantes.