Este jueves puede ser uno de los días más negros para la gestión de Javier Milei: el día en que, finalmente, el Senado rechace los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, los dos jueces nombrados por el presidente en la Corte Suprema de Justicia a través de un decreto. A pesar de las últimas presiones, el Gobierno no logra quebrar el quórum y se prepara para sufrir una golpiza a manos de la oposición.
Las polémicas designaciones por decreto fueron la gota que rebalsó el vaso para la mayor parte de la oposición, después de un año entero donde el Gobierno se encerró en sus dos candidatos y no respondió a las demandas multipartidarias para abrir otro tipo de negociación que incluyera el cupo femenino, una eventual ampliación del máximo tribunal y otros cargos vacantes en la Justicia.
En la estrategia de “los dos o ninguno” mentada por la Casa Rosada, está cerca de imponerse la segunda opción y, a esta altura, el ánimo derrotista parece difícil de disimular. “Nos da la sensación de que no están los votos para aprobar los pliegos, pero el Senado tiene la decisión”, admitió este miércoles el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, en diálogo con radio Rivadavia.
Aunque son horas de frenéticas conversaciones, Unión por la Patria, que tiene 34 integrantes, llegaría a las 37 presencias para abrir el debate con ayuda de senadores de otros espacios. “Vamos a tener sesión pese a todas las maniobras que se están haciendo”, garantizó José Mayans, líder del espacio, en alusión a las presiones oficiales para frustrar el quórum.
Si la sesión se pone en marcha, el camino quedaría allanado para voltear los pliegos, ya que se necesitan de máxima 25 votos (un tercio más uno) para bloquear los dos tercios necesarios, y Mayans garantiza “más de 30 votos en contra” para los dos jueces.
En la UCR, la incomodidad parece haber dado lugar al hastío: el sector dialoguista del bloque, anclado en gobernadores, insistió hasta el cansancio al Gobierno para que retirara los pliegos, pero como no tuvo éxito, ahora no descarta dar quórum y votar unánimemente por el rechazo. En la bancada no tuvo eco el último pedido del asesor Santiago Caputo para postergar la sesión y ganar tiempo.
Entre los tres cordobeses, dará quórum la peronista cordobesa Alejandra Vigo, pero Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero no serán de la partida. “Cuando uno pide sesión especial, la responsabilidad de juntar el quórum es de quien la pide”, manifestó Juez, otro de los que había pedido retirar los pliegos y que está incómodo con las designaciones por decreto.
¿Y a la hora de votar? Vigo se pronunciará en contra de los dos pliegos, mientras que Juez y Álvarez Rivero votarán en contra de Lijo y a favor de García Mansilla. En este último caso, Juez hace la salvedad de que su caso es “abstracto” porque el magistrado ya ejerce funciones en la Corte y lo seguirá haciendo hasta el 30 de noviembre.
Ese será el próximo capítulo de la novela: si el Senado definitivamente rechaza su pliego, a menos que el juez presente la renuncia en un gesto de buena voluntad, el Gobierno lo sostendrá en el cargo hasta que expire su designación en comisión. “Va a seguir hasta el 30 de noviembre, por supuesto. Su designación es sin perjuicio de lo que resuelva el Senado”, ratificó Francos en diálogo con radio Rivadavia.
Unión por la Patria, que rechaza mayoritariamente a García Mansilla, sostiene que el mandato cae automáticamente con el rechazo de la Cámara alta, por lo que el caso promete judicializarse. Es más: Cristina Kirchner acaba de recusar al juez para que no intervenga en la causa Vialidad, donde la Corte debe decidir si ratifica la condena a seis años de prisión. La expresidenta sospecha que el juez no es imparcial y que Milei bajó la orden de que “vaya presa”.
Lijo fue nombrado por decreto junto con García Mansilla, pero no asumió porque se negó a renunciar a su cargo actual en Comodoro Py y la Corte no le aceptó la licencia. Su vínculo con gobernadores peronistas le proveería de unos 14 de los 34 votos de Unión por la Patria, pero aún así no alcanzaría los dos tercios, porque muchos dialoguistas no lo apoyan. Luis Juez y el aliado formoseño Francisco Paoltroni son los opositores más férreos.
Con los pliegos de los jueces a punto de caer, en el Gobierno ya piensan en volver a la carga con estos u otros candidatos tras el recambio legislativo. “Hoy la Corte está con tres miembros, hay que resolverlo. Hoy nosotros no tenemos número. Si no lo resolvemos ahora, veremos más adelante cuando tengamos más senadores”, dijo Francos. La Libertad Avanza tiene seis de los 72 senadores, y todos tienen mandato hasta 2029, por lo que en estos comicios solo puede crecer.