El gobernador Martín Llaryora llegó a su ciudad natal este jueves, donde anunció la construcción de dos polideportivos sociales, en los barrios La Milka y San Cayetano de San Francisco.
También entregó 12 viviendas “Semilla”, créditos Banco de la Gente y escrituras sociales. Estuvo acompañado por el intendente Damián Bernarte, el diputado Ignacio García Aresca y la ministra de Desarrollo Social, Laura Jure, entre otros.
Previo a su llegada al primer barrio, el mandatario provincial recorrió el terreno donde empezará a levantarse en breve la Universidad Provincial de Córdoba (UPC): “Una universidad en San Francisco, un sueño hecho realidad”, destacó ante un importante número de vecinos.
Recordó que en San Cayetano, como en otros barrios de la periferia de esta ciudad, se forjó en el servicio social y destacó su crecimiento: “Haber sido parte de tanto cambio y progreso me llena el alma de alegría. Puedo decirles que cumplí”, expresó.
El arribo de Llaryora a San Francisco se dio en el medio de una puja con el gremio docente UEPC, que viene de rechazar su oferta salarial y se apresta a seguir con medidas de fuerza la próxima semana, incluido un paro de actividades. También, por estas horas, afronta la presentación de un amparo judicial contra el aumento del Impuesto Inmobiliario aplicado por su gobierno, presentado por el diputado radical Rodrigo de Loredo.
Mensaje a los libertarios
Llaryora se refirió a este tiempo histórico pero difícil en el que tanto a él como a otros dirigentes les toca gobernar: “En un momento tan difícil, prendés la tele y todo es pálida, negativa. Es un momento muy difícil e histórico para quienes nos toca gobernar, el remar un poco en contra de la corriente, donde muchos creen que el mercado lo va a resolver todo, pero les falta caminar más. Eso puede ser en la Capital Federal, por su potencia económica, la cantidad de gente que vive, lo que hace que muchos quieren invertir allí”, manifestó.
Luego, el gobernador agregó: “Pero en el interior de la Argentina es todo muy distinto porque el mercado no va donde no hay un número o una economía, y está bien porque nadie va a invertir en un lugar para perder plata. Pero así la libertad del mercado es la condena en donde no existe el mercado”, señaló.