“No puede venir a hablar de institucionalidad, cuando hay una sarta de delincuentes voraces que buscan que a este Gobierno le vaya mal”, cuestionó Luis Juez el mensaje de Mauricio Macri, quien el viernes pasado dijo en Córdoba que al Gobierno nacional le faltaba “apego a la institucionalidad”, y que eso afectaba el plan económico.
“Cada vez que viene a Córdoba, Macri cree que está en el patio de su casa y se suelta la lengua. Fue absolutamente inoportuno, porque a nosotros nos pasó exactamente lo mismo cuando él gobernó. Muchos de los que debían colaborar pusieron palos en la rueda, y por eso Juntos por el Cambio perdió el gobierno”, fustigó Juez, en una entrevista a radio Mitre de Buenos Aires.
El senador fue el único dirigente cordobés no libertario que le salió al cruce al expresidente, quien en su presentación en la Bolsa de Comercio de Córdoba le pegó donde más le duele al presidente Javier Milei: su entorno, y puso en duda la estabilidad del plan económico.
La siempre cambiante relación entre Juez y Macri ahora parece no tener retorno. Como en su momento informó La Voz, sin un acuerdo electoral entre La Libertad Avanza y el PRO, el senador ya eligió subirse al tren libertario como aliado, sin sumarse formalmente al partido.
El quiebre no fue por las últimas críticas de Macri a los hermanos Milei. Juez comenzó a tomar distancia del expresidente en diciembre pasado, cuando anunció su renuncia a la presidencia de la bancada del PRO en el Senado, cuando el fundador del partido amarillo se encontraba fuera del país.
En la primera semana de enero, Juez fue más allá: aseguró que aspiraba a ser el candidato a gobernador opositor en Córdoba, en 2027, con el respaldo del presidente Milei.
A fines de enero, cuando ambos retornaron de vacaciones, Macri se reunió con Juez. Dicen que el encuentro fue breve, no más de 20 minutos, y tenso.
El expresidente le reprochó al senador haber dicho que aspiraba a ser el candidato a gobernador del Presidente en Córdoba.
“No podés alinearte con ellos (por los Milei), cuando estamos por iniciar una negociación por un eventual acuerdo electoral”, le habría dicho Macri, sin ocultar su enojo, en aquel momento, cuando parecía probable una alianza entre La Libertad Avanza y el PRO, apuntando a las elecciones legislativas de octubre.
La respuesta de Juez también habría sido agria. “Casi siempre nos llevamos como el culo, porque vos no entendés que yo no recibo órdenes de nadie. Y menos de vos, que hacés política cuando te sobra el tiempo, por tus viajes con la Fifa”, es la versión de ese diálogo que difundieron los juecistas.
Más allá de la reconstrucción interesada de los juecistas, la realidad marca que aquella áspera reunión de enero no estuvo lejos de desarrollarse en esos términos. Ahora, Juez no dudó en defender a Milei, luego de los cuestionamientos más duros de Macri al Gobierno nacional.
Única coincidencia
Las diferencias entre Macri y Juez parecen irreconciliables. Aunque tiene una coincidencia: ambos rechazan que el juez federal Ariel Lijo –impulsado por Milei– llegue a la Corte Suprema.
En este caso, ni el propio Presidente pudo convencer al senador cordobés que Lijo es el hombre indicado para suceder a Elena Highton de Nolasco, quien se jubiló hace tres años.
El martes de la semana pasada, Juez desayunó con el presidente Milei en la Casa Rosada. Dicen que hablaron “por arriba” del caso Lijo. El cordobés habría mantenido su postura: rechaza su nominación, además de reiterarle al jefe del Estado que fue un error no haber retirado el pliego el año pasado.
Aunque este jueves Juez y la senadora Carmen Álvarez Rivero le harán un guiño al Gobierno, en la discutida integración de la Corte Suprema: junto al resto de los senadores del PRO no darán cuórum para la sesión que convocó el kirchnerismo para rechazar los pliegos de Lijo y también de Manuel García-Mansilla.
Los libertarios y el PRO tratarán de evitar una nueva derrota del Gobierno en el Senado, pero todo dependerá de los radicales.
El catedrático García-Mansilla, designado por decreto por el Presidente, tiene el apoyo de Juez y Álvarez Rivero, al mismo tiempo que rechazan a Lijo.
Pensando en octubre
En este contexto, y pensando en las elecciones legislativas de octubre, los caminos de Macri y Juez parecen bifurcarse.
Por el momento, La Libertad Avanza y el PRO no lograron cerrar una alianza en los siete distritos, entre ellos, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba), el territorio macrista, en los cuales se adelantaron las elecciones locales.
Macri lo dijo también sin grises en Córdoba: culpó a Karina Milei de no querer acordar con el PRO, pese a que el presidente Milei se pronunció a favor de una acuerdo “en todos lados o ninguno”, como lo dijo en reiteradas oportunidades.
En este contexto, todo indica que en Córdoba, los libertarios irán con lista propia, y el PRO buscará un acuerdo con el radicalismo que lidera Rodrigo de Loredo.
En este caso, Juez también ya plantó bandera, lejos de Macri, y probablemente también de Loredo, a quien en público lo sigue calificando de amigo. “En Córdoba voy a apoyar la lista del presidente Milei, sin pedir nada a cambio”.
Hasta el 17 de agosto hay tiempo para acordar, de cara a las elecciones legislativas del 26 de octubre.
Parece poco probable un acuerdo entre los Milei, Macri y el radicalismo, que se podría dar al menos en Córdoba.
La foto de los hermanos Milei con los referentes bonaerenses del PRO, Diego Santilli y Cristian Ritondo, abrió una pequeña puerta para una posible alianza, que se podría trasladar a las provincias en octubre.
Macri le bajó los decibeles a aquella foto. “No hay nada. Fue sólo una foto y no hubo ningún avance”, les dijo a los dirigentes cordobeses con los cuales se reunió el viernes pasado.
Macri y Juez están nuevamente distanciados, en una relación que tuvo muchas idas y vueltas, pero que hoy parece que no tiene retorno.