El primer año de Martín Llaryora en el Centro Cívico se dividió en dos en materia de inversión pública. Hasta mitad del 2024, en paralelo con la incertidumbre generalizada con la amenaza de hiperinflación y la devaluación tras la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, la maquinaria prácticamente se detuvo.
En el segundo trimestre y fundamentalmente en el tercero, ya con un panorama más despejado, las obras volvieron a activarse.
Igualmente, analizando el año completo, los datos de la Cuenta de Inversión de 2024 de la Administración Pública No Financiera (APNF) dicen que la inversión real directa (IRD) totalizó el año pasado $ 650.250 millones, un 141% más que en 2023 en términos nominales, con una inflación que tocó el techo del 289%.
Si se analiza trimestre por trimestre, las erogaciones en IRD apenas si superaron el 24% y el 53% nominal de suba a mitad de año.
El incremento del gasto en trabajos de infraestructura promedió el 80,1% a lo largo de todo el año pasado, con una inflación media del 236,8%, por lo que el resultado en términos constantes resultó en una baja del 46% entre ambos periodos.
Los gastos de capital, una forma más amplia de ver la inversión, arrancaron el 2024 con una suba nominal del 54% y finalizaron en 186%, evidenciando que la decisión de “encender” los trabajos públicos llegó recién después de traspasada la primera mitad del año. Esa reactivación marca una importante diferencia con la Nación, que elimió por completo la inversión en infraestructura.
La APNF incluye a la administración central, los ministerios, las secretarías y sus reparticiones descentralizadas y autárquicas, como la Caja y las agencias.
Salarios
En lo que respecta a las erogaciones en personal, el gasto más relevante de la administración provincial, totalizó al final de 2024 $ 2,57 billones (contra $ 0,96 billones de 2023), un aumento del 166,9% nominal. Descontando la inflación promedio del año pasado, se trata de una caída real del 18% en la masa salarial.
Los gastos corrientes en general, incluyendo los sueldos, aumentaron un 172% promedio en 2024, también con una contracción mucho mayor al comienzo y una aceleración sobre el final del periodo.
Las erogaciones totales, en tanto, subieron un 138% nominal en el segundo y tercer trimestre de 2024, para finalizar escalando hasta el 180% nominal por encima de 2023 entre octubre y diciembre. El promedio constante de mejora: 162,6%, 22% por debajo de la inflación.
Resultado primario
Durante el ejercicio fiscal 2024 de la APNF, los ingresos totales ascendieron a $ 7,97 billones, lo que deja un ahorro corriente de $ 1,44 billones, producto de que lo recaudado superó a los gastos corrientes.
En la columna de los ingresos, el mayor problema vino de parte de los tributos ligados a la actividad económica, es decir, la coparticipación de IVA y de Ganancias y los “locales” Ingresos Brutos y Sellos. Todos estos cayeron en términos reales hasta octubre, para comenzar un leve repunte en el bimestre final del año pasado.
Los ingresos de origen provincial crecieron un 196,9% en términos nominales; mientras que los de origen nacional, mejoraron en un 195,3% nominal, en todos los casos por debajo de la inflación.
La recaudación en concepto de coparticipación federal de impuestos registró un crecimiento interanual del 196,2% mientras que lo ingresado por regímenes especiales de impuestos nacionales registró una suba del 190,7% interanual.
Se destacó la distribución del Impuesto a los Combustibles, que creció un 428,6% nominal frente al ejercicio 2023 producto del aumento del precio de la nafta y el gasoil.
Los recursos no impositivos acumularon $ 371.648 millones durante el 2024, presentando un incremento del 357% en términos nominales. Esta suba se explica por la variación en la recaudación de los fondos no tributarios y de las tasas retributivas de servicios, dice el informe oficial.
En concepto de Ingresos Brutos, la Provincia recaudó un monto 198,3% superior, en términos nominales, al monto percibido durante 2023. Por su parte, el Impuesto a los Sellos creció un 214,9%, también interanual a valores corrientes.
Los impuestos patrimoniales (Inmobiliario, Automotor y Embarcaciones) crecieron en conjunto un 161% en términos nominales, muy abajo de la suba de precios. En particular, el Inmobiliario apuntó un crecimiento del 127,1%, lo que explica por qué la Provincia decidió ajustarlo en 2025 y, en especial, quitar subsidios a numerosas cuentas.
En cuanto a la participación de cada impuesto en la “torta” de recaudación propia, en el 2024 Ingresos Brutos y Sellos mejoraron para representar el 83,3% y el 9,8%, respectivamente. Los patrimoniales, en tanto, mostraron una caída en su participación durante el 2024, pasando del 7,8% al 6,9%.
Volviendo a las obras, las más importantes de la Administración General Centralizada fueron las destinadas a proyectos de red vial, que implicó $ 169.756 millones) y servicios sanitarios y ambiente ($ 45.678 millones).
En problemas
En 2024, los ingresos por contribuciones a la seguridad social totalizaron $ 1,03 billones, pero las prestaciones sumaron $ 1,35 billones, dejando un déficit de más de $ 310 mil millones en la Caja de Jubilaciones.