Durante el año 2025, la compra de divisas por parte de privados y las transferencias de moneda extranjera sin fines específicos en Argentina alcanzaron un récord histórico de U$S 32.114 millones.
Esta cifra representa el nivel más alto desde que el Banco Central (BCRA) inició su serie estadística en 2003 y equivale al 70% de las reservas totales reportadas por la entidad, grafica La Nación.
La fuerte demanda de dólares estuvo impulsada principalmente por la incertidumbre política en los meses previos a las elecciones, periodo en el cual la dolarización alcanzó un pico estimado de U$S 35.000 millones.
Este fenómeno fue calificado por el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, como un “cisne negro” financiero, financiado con casi el 50% de la Base Monetaria.
El dólar después de las elecciones y en diciembre
Tras los comicios, la tendencia comenzó a revertirse en noviembre debido a un desarme de posiciones en moneda extranjera, mes en el que 1,1 millones de personas realizaron compras brutas por U$S 1.597millones.
Sin embargo, en diciembre se registró un nuevo repunte: 1,5 millones de individuos adquirieron U$S 2.186 millones a través de home banking y ventanilla.
Este rebote respondió a la necesidad de cubrir gastos vacacionales y consumos en el exterior.
El impacto del turismo fue determinante en el balance anual.
La balanza turística (que integra consumos con tarjeta, pasajes y viajes) cerró el 2025 con un déficit de U$S 10.052 millones, el saldo negativo más elevado desde el año 2017.
No obstante, el BCRA destacó que el 70% de estos egresos por consumos con tarjeta fueron cancelados por los propios clientes con sus fondos en moneda extranjera.
En rojo
Finalmente, el informe oficial revela que la cuenta corriente cambiaria cerró su tercer periodo consecutivo en rojo, con un déficit anual de U$S 3.337 millones.
A pesar del balance negativo, la cifra resultó inferior a las proyecciones iniciales gracias a una leve recuperación del tipo de cambio real multilateral hacia el cierre del año.
En el último mes de 2025, el rubro bienes logró compensar parcialmente la salida de divisas con ingresos netos por U$S 426 millones.
























