Mauricio Macri vino muchas veces a Córdoba, cuando fue presidente y desde hace más de cinco años en su condición de “ex”.
El de este viernes en la Bolsa de Comercio de Córdoba, tal vez, haya sido su mensaje político más fuerte: cuestionó la gestión del presidente Javier Milei, aunque aclarando que quiere ayudarlo.
Aunque le apuntó a Karina Milei. Dijo que su idea no es ser candidato. Admitió que le gustaría hablar con Juan Schiaretti, al mismo tiempo que se mostró distante del gobernador Martín Llaryora. Un Macri distinto, punzante y sin grises.
El expresidente habló este viernes en la Bolsa de Comercio de Córdoba, un ámbito en el cual se siente muy cómodo. Los que no deben estar cómodos con sus definiciones políticas son los hermanos Milei.
“Antes del verano se interrumpieron las milanesas con el Presidente, porque lo que acordamos no se cumplió. Su entorno parece que no lo convalidó. Él me habló de un proyecto de país. Me decía que su vocación es trabajar en conjunto con el PRO, pero su hermana dijo no, y no se hace nada. Eso es inentendible”, respondió Macri ante la pregunta del periodista Federico Tolchinsky, quien fue el moderador, sobre cómo estaba su relación con el Presidente.
No se trató de un discurso tradicional en un escenario. Fue una entrevista en público, en la cual los asistentes también tuvieron la oportunidad de enviar preguntas por escrito.
El expresidente habló mucho sobre su vínculo personal con Milei. Hizo una diferencia entre “modelo de país” y “modelo de poder”. Ubicó la gestión libertaria en el último caso.
Luego, cuestionó la postura de Milei en la gestión. “Se desentiende de los temas. Hay que delegar, no desentenderse. Sin equipo no se puede gobernar”, aclaró.
“Tengo afecto personal por el Presidente, pero eso no quita que le diga algunas cosas. Un país sin inflación y con moneda fuerte es la base, pero hay que ir por más. El equipo económico hizo el milagro de evitar una hiperinflación, luego del desastre que dejaron Massa, Alberto Fernández y Cristina, que ahora parece que sufre demencia y no se acuerda de nada”, cuestionó a la expresidenta.
Siguiendo con una línea crítica con la gestión libertaria, sólo reconociéndole el mérito de haber evitado la hiperinflación, Macri hizo una fuerte advertencia.
“En los últimos seis meses, la falta de apego a lo institucional empieza a afectar el plan económico. Un plan económico nunca es un hecho aislado. La confianza es el objetivo de cualquier gobierno. La confianza no la genera un presidente iluminado, sino un conjunto de instituciones que funcionan con transparencia y meritocracia, entre otras cosas”, expresó.
Críticas políticas
En lo político, el expresidente dijo que los Milei nunca quisieron avanzar a una alianza electoral. “El Presidente propuso una fusión. Yo propuse trabajar juntos, pero eso nunca existió. El PRO lo rescató siempre del abismo al Gobierno”, sentenció.
En esa línea argumental, Macri dijo: “El PRO ayudó muchísimo en el Congreso. Nuestros legisladores evitaron cinco crisis al Gobierno. Trabajaron para colaborar, mientras otros se tiraban agua o se agarraban a las piñas. Colaboramos para que el Gobierno tuviera sus herramientas en el Congreso”, dijo, criticando la interna libertaria en el Parlamento.
Sobre el armado electoral para las elecciones de octubre, el expresidente dio indicios de que no habrá acuerdo con La Libertad Avanza.
“Hasta ahora, no pudimos acordar en ningún distrito. Propuse una mesa de diálogo, pero nunca nos llamaron. Estoy de acuerdo con lo que dijo Milei, de acordar en todos lados o en ninguno. Sólo hay diálogo en la provincia de Buenos Aires. Si ellos piensan que el enemigo es el PRO, están equivocados. Les digo a los cordobeses que la mejor forma de apoyar a Milei es votando al PRO, el único partido que le puede dar equilibrio al Gobierno”, se explayó, casi en tono de campaña.
Política cordobesa
Hubo varias preguntas sobre el escenario político en Córdoba de cara a octubre. Macri dijo que el PRO aún no decidió sus candidatos en la provincia y que espera sugerencias de la mesa política de su partido.
Habló de la interna amarilla. Dijo que se debe terminar “el internismo” en el PRO cordobés. Le pidió a la senadora Carmen Álvarez Rivero (hoy cerca de Patricia Bullrich) que se sumara a trabajar en el partido.
Macri también habló de Juan Schiaretti y del gobernador Martín Llaryora. “Hace tiempo que no hablo con ‘el Gringo’ Schiaretti. Estaría bueno volver a charlar para saber qué piensa, porque hace tiempo que no hablamos. No sé en qué anda”.
Sobre la gestión de Llaryora, Macri tiró la pelota afuera. “No lo estoy siguiendo. Estoy trabajando en ordenar el PRO, en los próximos meses que venga daré una opinión sobre el gobernador”. No estuvieron el senador Luis Juez ni Rodrigo de Loredo. El diputado radical está en España.
No obstante, Macri criticó lo que considera alta carga impositiva. “Córdoba tiene Ingresos Brutos muy altos, por lo cual no es un ejemplo. Schiaretti me discutía eso. Y no coincidíamos. Muchos quieren cobrar impuestos y luego hacer lo que quieren. No es así. El sector privado debe elegir qué hacer con los recursos”, fustigó al cordobesismo.