Juan Schiaretti se entrevistó este lunes con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, en lo que fue su primera actividad pública fuera de la provincia de Córdoba del año electoral.
El mandatario radical y el exgobernador cordobés comparten espacio político: Hacemos, el nuevo partido que lidera Schiaretti, es parte del frente político que tiene a Pullaro como máximo referente en Santa Fe y que en dos semanas buscará cosechar los convencionales constituyentes para reformar la Constitución de la provincia vecina con el objetivo de ampliar a dos mandatos consecutivos la posibilidad de estadía en el poder.
“Hablaron de la Región Centro, de la realidad del país y de las elecciones en Santa Fe”, comentaron cerca de Schiaretti sobre el contenido del encuentro.
La reunión se extendió por casi dos horas y participaron Juan Carlos Massei, un schiarettista de la primera hora y uno de los armadores de Hacemos en el país, y Claudia Giaccone, la Subsecretaria de la Región Centro del Gobierno de la provincia de Santa Fe.
Tras esa reunión, Schiaretti disertó en la Cámara de la Construcción delegación Rosario.

El encuentro entre Schiaretti y Pullaro se produce días después de que Martín Llaryora tomara la presidencia temporaria de la Región Centro, un acto en donde los dos gobernadores volvieron a mostrar una excelente sintonía.
Luego de los discursos de ese acto oficial, ambos gobernadores tuvieron un encuentro reservado, de alrededor de media hora. Las versiones dicen que abordaron la cuestión política, por un eventual acuerdo que vaya más allá de las elecciones legislativas de octubre. Ambos mandatarios creen que la alianza del interior debe apuntar al lejano 2027, para disputar el poder nacional.
Pullaro implementó en Santa Fe lo que Schiaretti y Llaryora ya hicieron en Córdoba: ampliar la alianza oficialista a otros sectores políticos.
Este modelo funciona en ambas provincias, pero es más complicado a nivel nacional. Por ejemplo, el radicalismo nacional está sin rumbo, y lo más probable que es haga alianzas locales en cada provincia. Pensar en una postura común del disperso centenario partido en todo el país parece una quimera política.