La familia de Pablo Grillo, fotógrafo gravemente herido durante una protesta de jubilados el pasado 12 de marzo frente al Congreso, comunicó que su salud desmejoró. Debieron internarlo nuevamente en terapia intensiva.
A través de un comunicado, indicaron que aunque clínicamente está estable, su evolución neurológica está estancada, describiéndola como una “meseta”.
Próxima cirugía para Pablo Grillo
Pablo ya fue sometido a una operación en la que le implantaron una válvula 3D para drenar el líquido cefalorraquídeo (LCR). Sin embargo, una reciente tomografía reveló que el ventrículo cerebral derecho se está dilatando más que el izquierdo, lo que sugiere que la válvula podría estar funcionando mal o en exceso.
Este diagnóstico llevó a la decisión médica de intervenir quirúrgicamente para cerrar manualmente la válvula a través de una pequeña incisión.
Su padre, Fabián Grillo, explicó que recientemente se realizó una intervención menor bajo anestesia local para cerrar temporalmente el drenaje mientras evalúan cómo evolucionará la situación.
Trayectoria desde la agresión
Pablo Grillo fue atacado por una bala de gas lacrimógeno disparada por un integrante de la Gendarmería durante la manifestación en marzo. Tras quedar inconsciente, fue internado en el Hospital Ramos Mejía, donde permaneció varios meses y fue dado de alta a principios de junio, aunque continuó su recuperación en el Hospital Manuel Rocca.

Investigación y pedido de justicia
El caso está bajo investigación de la jueza María Servini, quien citó a indagatoria para el 2 de septiembre al gendarme Héctor Jesús Guerrero, señalado como responsable del disparo que dejó a Pablo al borde de la muerte.
La familia enfatiza que aún queda pendiente esclarecer las responsabilidades políticas en el manejo represivo de la protesta, que dejó más de cien detenciones arbitrarias, decenas de heridos y la grave lesión que sufrió Pablo.